{"id":2859,"date":"2023-03-01T03:45:27","date_gmt":"2023-03-01T08:45:27","guid":{"rendered":"http:\/\/calli.digital\/revista\/?p=2859"},"modified":"2023-03-01T03:45:30","modified_gmt":"2023-03-01T08:45:30","slug":"arquitectura-tecnica-vs-arquitectura-tradicional","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/2023\/03\/01\/arquitectura-tecnica-vs-arquitectura-tradicional\/","title":{"rendered":"Arquitectura T\u00e9cnica vs Arquitectura Tradicional"},"content":{"rendered":"<body>\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:30% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"217\" height=\"248\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image081-e1677409940615.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2796 size-thumbnail\" loading=\"lazy\"><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p><strong>Arq. Juan O\u00b4Gorman<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Publicado en la Revista Edificaci\u00f3n \u00d3rgano de la Escuela Superior de Construcci\u00f3n, del IPN en su No 3 del A\u00f1o II, en mayo de 1935<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>La llamada \u00e9poca maquinista se apunta como una nueva conquista: de \u201carquitectura revolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas como los \u201cFord\u201d, los radios o la manta, se producen industrialmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Asistimos al espect\u00e1culo m\u00e1s importante en la historia del arte arquitect\u00f3nico; la abolici\u00f3n de la arquitectura acad\u00e9mica y el nacimiento de la arquitectura t\u00e9cnica moderna.<\/p>\n\n\n\n<p>Si necesita usted una casa, ya no es preciso que recurra al arquitecto, al plomero, al carpintero, o al alba\u00f1il, a menos que tercamente insista en los estilos del pasado, en los proyectos complicados, en los presupuestos enredados y en resignarse a esperar cuatro o cinco meses antes de habitar la costosa residencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, puede usted llamar por tel\u00e9fono a la empresa constructora y en dos horas tener cinco o seis modelos de casa, cat\u00e1logos y planos de donde escoger la casa, seg\u00fan sus necesidades y en un plazo de dos semanas cambiarse a su nueva habitaci\u00f3n con todas las comodidades so\u00f1adas.<\/p>\n\n\n\n<p>American Houses Inc., ha logrado esta revoluci\u00f3n. En la Exposici\u00f3n Grand Central Palace, Nueva York, E. U. A., se exhiben las muestras de sus productos. Podr\u00e1 usted verlos cada quince minutos durante las veinticuatro horas del d\u00eda. Un gu\u00eda explicar\u00e1 a usted la mec\u00e1nica de la nueva casa. Podr\u00e1 usted emocionarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El tipo tiene su origen en los cerebros de Sears\u2013Roebuck, Buckmeister Fuller y Eduardo Le Corbusier.<\/p>\n\n\n\n<p>Los materiales de construcci\u00f3n son de una apariencia extra\u00f1a y cient\u00edficamente extra\u00f1a: acero y aluminio, placas de concreto asbesto- mastique- madera llamada \u201cternike\u201d y un material tan recientemente salido del laboratorio qu\u00edmico, que todav\u00eda no se ha tenido tiempo de bautizarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>proceso de construcci\u00f3n<\/strong> es todo un espect\u00e1culo moderno. Ya no se cargan grandes piedras sobre las espaldas humanas, ni se amontonan grandes cantidades de madera, tierra cal, arena, cemento y agua en confusi\u00f3n y desorden; ya no se ve al herrero con el sudor en la frente, ni al alba\u00f1il golpeando con su martillo y cincel un muro para hacer agujeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se tiene por fin la semilla o la c\u00e9lula de la ciudad futura: <strong>\u201cla m\u00e1quina para vivir\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En apariencia esta c\u00e9lula es una caja: los muros rectos verticales y el techo plano ocultan los milagros del interior. Es una caja m\u00e1gica. La ventana horizontal es la ventana cient\u00edfica. El vidrio ligeramente azul, evita los reflejos duros del sol. La casa tiene anteojos.<\/p>\n\n\n\n<p>La estructura met\u00e1lica (de acero), se ancla en peque\u00f1os cimientos de concreto precolado. Los cimientos de los postes llegan a la obra elegantemente en cami\u00f3n, para ser colocados en las cepas poco profundas, ya preparadas para recibirlos. La casa soporta los empujes de un hurac\u00e1n que sople a raz\u00f3n de 64 metros por segundo, sin riesgo de voltearse, y es tan segura durante los temblores, como lo puede ser un cami\u00f3n o un carro Pullman.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image085.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2800\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n\n\n\n<p>Los muros son panes o paneles de un metro veinte cent\u00edmetros de ancho por tres metros de largo y se colocan en armazones de aluminio. Estos paneles tienen 5 cent\u00edmetros de grueso, formados por dos placas de asbesto \u2013cemento que comprimen entre s\u00ed, en forma de torta o \u201cs\u00e1ndwich\u201d, una sustancia hecha de viruta de madera mezclada con un l\u00edquido que se endurece en poco tiempo. Este relleno tiene la calidad de un chapopote duro y bofo que sirve para aislar el interior de la casa, del fr\u00edo, del calor, de la humedad o de la sequ\u00eda. Este material es tambi\u00e9n veneno para cualquier insecto que trate de penetrar en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Las placas de asbesto-cemento tienen el color que se quiera: azul oscuro, verde claro, morado o color de rosa marquesote; para todos los gustos, una gama que va desde la ni\u00f1a bonita hasta el rudo campesino. El tono del color exterior y del interior est\u00e1 de acuerdo con los reglamentos y prescripciones higi\u00e9nicos, a efecto de que la vista no se lastime con los reflejos del sol o bien para dar mayor luminosidad al interior de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos al interior. Un agradable living room o estancia de 4 X 5.5 metros. El piso de las habitaciones es de un material hecho de aserr\u00edn, transformado por un procedimiento secreto de la qu\u00edmica de la construcci\u00f3n (desde ahora una nueva ciencia) en un material duro, lavable, brillante, del color que se prefiera y de la apariencia de un lin\u00f3leum fino, sin juntas. Las paredes interiores pueden empapelarse con un papel especial que se lava con jab\u00f3n como un plato de porcelana.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ventanas (reflectores de luz) se abren y cierran como las de un autom\u00f3vil. No entra el agua, y el aire nunca, cuando est\u00e1n cerradas; por medio de una manija sube un alambrado que impide la entrada de mosquitos, y por otro medio mec\u00e1nico sube una cortina que deja completamente a oscuras el local. Graduaci\u00f3n de luz, de aire y ausencia de insectos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el muro principal de la estancia est\u00e1 colocado un reloj que es tambi\u00e9n despertador, y debajo de \u00e9ste, un radio con amplificador del sonido y con perillas para graduarlo. Conferencias y lecciones, desde altas matem\u00e1ticas hasta econom\u00eda dom\u00e9stica en casa, a toda hora. Conciertos desde Juan Sebasti\u00e1n Bach hasta Agust\u00edn Lara.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilleros met\u00e1licos para libros y papeles; un escritorio, una m\u00e1quina de escribir y otra m\u00e1quina el\u00e9ctrica para coser ropa; una chaisse longue que se acomoda en forma del cuerpo humano, para dormir o descansar y que pueda ser cama del hu\u00e9sped o del hijo mayor de la familia. Cinco sillas y una mesa del tama\u00f1o necesario, para que ocho personas puedan comer holgadamente, completan el mobiliario de esta estancia o cuarto com\u00fan y de trabajo. En esta casa m\u00ednima hay dos recamaras y son locales exclusivamente para dormir y guardar la ropa, vestidos y trajes, ropa interior, camisas, calzones, toallas, s\u00e1banas, etc. Cada rec\u00e1mara sirve para dos personas. El muro que separa una de estas rec\u00e1maras de la estancia o cuarto com\u00fan es movible y el cual al ser corrido forma una sola pieza con la estancia, con objeto de aprovechar mayor espacio los d\u00edas de reuni\u00f3n de amigos o mitin dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra recamara tiene dos camas de Pullman, colocadas una sobre otra, y que ocupan los hijos de la familia. Hay aqu\u00ed tambi\u00e9n una mesita de estudio y silla, para las tareas escolares.<\/p>\n\n\n\n<p>La cocina es un laboratorio. A lo largo de un muro se halla una alacena que forma la mesa de trabajo, con cubierta de aluminio pulido. Todo lo necesario para hacer la comida est\u00e1 aqu\u00ed. Puede decirse que s\u00f3lo falta un microscopio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-medium\"><img decoding=\"async\" width=\"207\" height=\"300\" src=\"https:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image086-207x300.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2801\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image086-207x300.jpg 207w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image086.jpg 458w\" sizes=\"auto, (max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hay una estufa de gas o de electricidad, al gusto del cliente. Un fregadero o lavaplatos con cubierta de aluminio que contin\u00faa la superficie de la mesa de trabajo. Cerca de este fregadero se levanta una tapa de aluminio y se tiene una m\u00e1quina el\u00e9ctrica para lavar platos, cerca de \u00e9sta, un refrigerador el\u00e9ctrico. El hielo se hace en casa. A un lado del refrigerador, debajo de la misma mesa de trabajo<\/p>\n\n\n\n<p>hay casilleros para colocar las cacerolas y dem\u00e1s utensilios de laboratorio. A lo largo de las mesas de trabajo, sobre el muro, se encuentra un gabinete que contiene la reserva de materia prima para cocinar: az\u00facar, harina, arroz, caf\u00e9, chocolate, etc., en botes esmaltados de diversos tama\u00f1os seg\u00fan su uso, con sus respectivos letreros fosforescentes, para no equivocarse estando a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<p>La iluminaci\u00f3n de este local est\u00e1 hecha de tal manera, que no se proyectan sombras sobre el lugar donde se trabaja.<\/p>\n<\/body>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arq. Juan O\u00b4Gorman (Publicado en la Revista Edificaci\u00f3n \u00d3rgano de la Escuela Superior de Construcci\u00f3n, del IPN en su No<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"no_sidebar_full_width","colormag_page_sidebar_layout":"no_sidebar","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[40,25],"tags":[],"class_list":["post-2859","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-juan-ogorman","category-monografias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2859"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2905,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2859\/revisions\/2905"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}