{"id":2867,"date":"2023-03-01T03:44:58","date_gmt":"2023-03-01T08:44:58","guid":{"rendered":"http:\/\/calli.digital\/revista\/?p=2867"},"modified":"2023-03-01T03:45:01","modified_gmt":"2023-03-01T08:45:01","slug":"juan-ogorman-responde","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/2023\/03\/01\/juan-ogorman-responde\/","title":{"rendered":"Juan O&#8217;Gorman Responde"},"content":{"rendered":"<body>\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:30% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image088-e1677411277569-150x150.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2803 size-thumbnail\" loading=\"lazy\"><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p><strong>Juan O\u2019Gorman<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En el n\u00famero 28, esta Revista public\u00f3 un art\u00edculo de la Sra. Raquel Tibol, titulado \u201cJuan O\u2019Gorman en varios tiempos\u201d. A la autora de dicho art\u00edculo no se le puede pedir un an\u00e1lisis constructivo de mi trabajo como arquitecto pues para esto se necesita tener un m\u00ednimo de conocimientos t\u00e9cnicos de la materia que trata. De todo lo que dice ese art\u00edculo no se llega a ninguna colusi\u00f3n \u00fatil, solo se desprende la idea de que en el transcurso del tiempo niego lo que anteriormente he defendido y que, por lo tanto, no tiene consistencia las ideas que he profesado. Al igual que los lidercillos demagogos de la Escuela de Arquitectura, la autora de dicho art\u00edculo me hace parecer como un cirquero oportunista y lo \u00fanico que logra es hacer m\u00e1s confusas las ideas y obscurecer los conceptos elementales de la teor\u00eda de la arquitectura que son tan claros como la luz del d\u00eda. Como al Revista CALLI es le\u00edda por ingenieros y arquitecto y por estudiantes de estas mismas profesiones, me veo, una vez m\u00e1s, en la necesidad de aclarar los conceptos que han sido la base de mi trabajo como arquitecto y esto lo hago solamente porque lo considero \u00fatil para la formaci\u00f3n del criterio de los estudiosos de esta materia.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelvo a explicar, es el funcionalismo, que se refiere a los edificios que satisfacen exclusivamente la necesidad del albergue. Los edificios que se hacen con un contenido est\u00e9tico, cualquier que sea este y que en su condici\u00f3n expresiva van m\u00e1s all\u00e1 de la satisfacci\u00f3n de las necesidades mec\u00e1nicas del albergue, no se les debe ni se les puede llamar funcionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el advenimiento del funcionalismo, a principio de este siglo, se han desarrollado una serie de procedimientos t\u00e9cnicos para llegar a realizar edificios y cosas que son simplemente albergues \u00fatiles del hombre y son:<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba. La t\u00e9cnica de la construcci\u00f3n que implica el conocimiento sistem\u00e1tico de los diversos tipos de estructura: claro resta que la t\u00e9cnica de construir no termina all\u00ed. A mayor conocimiento de esta T\u00e9cnica, mayores son las posibilidades de un funcionalista m\u00e1s perfecto, m\u00e1s eficiente y econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba. La t\u00e9cnica de la distribuci\u00f3n, que es la planeaci\u00f3n de las partes y conjuntos de los edificios y se refiere a las necesidades espec\u00edficas de albergue que deben llenar dichos edificios (individualmente y dentro de los conjuntos urbanos). Los diferentes locales de un edificio representan una seria de diversas necesidades que no pueden desarrollarse dentro de un solo espacio y por lo tanto se requieren diferentes tipos de locales \u00fatiles, separados los unos de los otros. Claro est\u00e1, que para determinar el tama\u00f1o y proporci\u00f3n correcta deseo locales \u00fatiles es necesario planear cada uno de esto de acuerdo con los muebles so m\u00e1quinas que contiene. Dentro del funcionalismo hay un espacio requerido que es justo y necesario para cada local y estos tama\u00f1os se determina t\u00e9cnicamente. Pero para hacer una distribuci\u00f3n correcta de estos locales \u00fatiles, (unos con respecto de otros y de acuerdo con la relaci\u00f3n de sus funciones dentro del edificio). Se requieren espacios de circulaci\u00f3n para ligar y separar estos locales.<\/p>\n\n\n\n<p>En la medida en que dentro de un edifico las circulaciones sean m\u00e1s cortas, en esta misma medida es m\u00e1s funcional la distribuci\u00f3n del edifico.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo cuando la distribuci\u00f3n se aplica con criterio t\u00e9cnico y se lleva a su mayor perfecci\u00f3n se llega a edificios que funcionan bien, es decir funcionales. Esta es la t\u00e9cnica de las instalaciones y de los equipos.<\/p>\n\n\n\n<p>Instalaciones el\u00e9ctricas, de agua y saneamiento, de acondicionamiento de aire, etc., etc. Equipos de puertas, ventanas, canceles, muebles, m\u00e1quinas, etc., etc. De suerte que con la aplicaci\u00f3n correcta de estas diferentes t\u00e9cnicas se pueden realizar edificios que funcionen mec\u00e1nicamente con perfecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos preguntamos: \u00bfC\u00f3mo se va a resolver el problema de la habitaci\u00f3n colectiva, considerando el enorme aumento de la poblaci\u00f3n den los \u00faltimos a\u00f1os en el mundo? Necesariamente ser\u00e1 por medios mec\u00e1nicos, industrializados y completamente funcionales, de otra manera no se podr\u00e1 resolver. Este apremiante problema necesita pensarse y resolverse con los conceptos del ingeniero y no con los del arquitecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Para explicar este mismo asunto, voy a decir c\u00f3mo se plante\u00f3 y se realiz\u00f3 el programa de construcci\u00f3n de escuelas, que me fue encomendado en la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica entre los a\u00f1os de 1932 y 1934. En aquella \u00e9poca, me encontr\u00e9 que un 90% de los edificios donde estaban instaladas las Escuelas Primarias eran totalmente inadecuadas. En su mayor\u00eda eran casas viejas de habitaci\u00f3n rentadas para escuelas. En un 50% eran pocilgas sin luz, ni ventilaci\u00f3n, sin patios de recreo, sin instalaciones sanitarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos cuantos a\u00f1os antes la ra\u00edz de la Revoluci\u00f3n Mexicana de 1910-1914 el Sr. Ministro Jos\u00e9 Vasconcelos hab\u00eda mandado construir edificios tales como la Escuela Primaria Benito Ju\u00e1rez o como la Escuela Normal de Maestros de esta Ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Edificios en los que se gastaban millones de pesos en arquitectura. Edificios de tipo conventual con patios de recreo rodeados de corredores fortificados dando acceso a salones de clase sin orientaci\u00f3n correcta (con respecto a la posici\u00f3n del sol durante los diversos per\u00edodos del a\u00f1o) con bibliotecas que remendaban capilla de convento, portadas de piedra con relieves, recubrimientos de tezontle, rematas de piedra labrada etc., etc.) llamado Estilo Colonial. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda que hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSeguir este procedimiento \u201crevolucionario\u201d o hacer edificios escolares (sin arquitectura) que resolvieran lo m\u00e1s econ\u00f3mica y eficientemente las elementales necesidades de alberque escolar en D.F.? De 1932 a 1934. Que fue lo que dur\u00f3 la administraci\u00f3n del Lic. Bassols en la Secretaria de Educaci\u00f3n P\u00fablica, proyectamos y construimos (sin mordidas) 30 edificios de escuelas primarias para un total de 15,000 ni\u00f1os en el Distrito Federal, una Escuela Primaria en Tampico, Tamps. Y una Escuela T\u00e9cnica (ahora llamada vocacional) en la Ciudad de M\u00e9xico, con un gasto de un mill\u00f3n de pesos, que entregaba el Departamento del D.F. a la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica como subsidio anual. Quien lo dude puede consultar las memorias publicadas por la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica en estos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta primera etapa de mi trabajo como \u201carquitecto\u201d la desempe\u00f1\u00e9 como ingeniero de edificios y si hoy volviera yo a la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica como \u201carquitecto\u201d para proyectar y construir las escuelas, volver\u00eda a hacer edificios escolares lo m\u00e1s funcionales posible, sin arquitectura propiamente dicha, es decir, sin concepto est\u00e9tico ni estilo de ni8ncuga clase (incluyendo el llamado estilo Internacional que hoy est\u00e1 a la moda del d\u00eda), porque considero que hoy existe el mismo problema en el que, con respecto a los edificios escolares, la cantidad determina la calidad. Volver\u00eda a dar otro \u201csalto acrob\u00e1tico\u201d (seg\u00fan la Sra. Tibol) para servir a mi patria, lo m\u00e1s eficazmente que yo pudiera, como ingeniero de edificios y volver\u00eda a proyectar y construir edificios escolares dentro del concepto de lo que ella llama torpemente \u201cdespojamiento funcionalista! Por el a\u00f1o de 1935 el funcionalismo signific\u00f3 en M\u00e9xico una novedad y yo mismo proyect\u00e9 y constru\u00ed muchas casas de habitaci\u00f3n con este mismo criterio. Esto pudo haber sido un error si se considera que la casa habitaci\u00f3n particular debe resolverse siempre como obra de arte. Pero este pudo de vista tambi\u00e9n es muy discutible sobre todo cuando el ahorro que se obtiene con el funcionalismo es considerable. Claro est\u00e1 que en manos de los mercachifles el \u201cm\u00e1ximo de eficiencia por el m\u00ednimo de inversi\u00f3n\u201d, de lo cual yo no soy responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las consecuencias que, en M\u00e9xico tuvo la \u201carquitectura\u201d funcional, es decir la ingenier\u00eda de edificios fue la de romper los moldes de la antigua academia, abrir el paso a lo que hoy se conoce como arquitectura moderna del llamado Estilo Internacional. Muchas personas confunden esta arquitectura modernista y cosmopolita con la \u201carquitectura\u201d funcional porque la juzgan s\u00f3lo por su apariencia y no se dan cuenta que en esa arquitectura modernista y cosmopolita se emplean los elementos y las formas derivadas del funcionalismo como formas derivadas del funcionalismo como formas para producir efectos est\u00e9ticos sin funci\u00f3n utilitaria. Con el desarrollo de esta arquitectura cosmopolita se ha llegado a crear la nueva academia de la arquitectura de caj\u00f3n que hoy d\u00eda se hace dondequiera, por cualquier egresado de cualquier escuela de arquitectura y que ha llegado a la plenitud del aburrimiento. Esto es lo que llamo la degeneraci\u00f3n de la arquitectura de nuestra \u00e9poca, pues aparenta sea funcional sin serlo. El proceso de su desarrollo hist\u00f3rico ha sido mec\u00e1nico y no implica creaci\u00f3n o invenci\u00f3n de forma arquitect\u00f3nica. Tampoco implica econom\u00eda en el gasto de horas de trabajo para realizarla. Es decir, es una arquitectura que no tiene las ventajas de la ingenier\u00eda de edificios ni tampoco es obra de arte como creaci\u00f3n original de la imaginaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi casa de habitaci\u00f3n, construida en 1951 en las estribaciones del Pedregal de San \u00c1ngel, es un ensayo de arquitectura org\u00e1nica y la \u00fanica obra de verdadera arquitectura que he realizado en mi vida. Su principal m\u00e9rito consiste en ser una expresi\u00f3n de protesta en contra de la academia actual de los cajones modernistas. por eso procur\u00e9, en la medida de mi capacidad como artista, que la arquitectura de esta casa fuera todo lo contrario del recetario de la arquitectura acad\u00e9mica cosmopolita. Aunque su apariencia sea eso que, para ridiculizar un poco, la Sra. Tibol llamo \u201cindigenismo-neobarroco\u201d si se estudia un poco su construcci\u00f3n y su distribuci\u00f3n se ver\u00e1 que est\u00e1n aplicados en esta casa, de la manera estricta, los principios del funcionalismo, En el caso de la ingeniar\u00eda de edificios del funcionalismo es la finalidad u en la arquitectura de calidad el funcionalismo es el medio que s\u00f3lo sirve de base, para lograr, mediante la imaginaci\u00f3n, una expresi\u00f3n original que, cuando llega a ser veh\u00edculo de armon\u00eda entre los hombres y la tierra, llega a ser la expresi\u00f3n de una \u00e9poca. Esta es la lecci\u00f3n, f\u00e1cil de comprender, pero dif\u00edcil de aplicar, que nos dej\u00f3 el gran arquitecto Frank Lloyd Wright, inventor de la arquitectura org\u00e1nica en el mundo moderno.<\/p>\n\n\n\n<p>En la antigua Tenochtitl\u00e1n el centro c\u00edvico religioso estuvo constituido por edificios cuya magnifica arquitectura fue la expresi\u00f3n est\u00e9tica de la m\u00e1s alta calidad, tanto arquitect\u00f3nica como urbana y el resto de la ciudad lo formaron las casas construidas por sus habitantes, llamadas jacales, perfectamente funcionales, realizados con los materiales, con la t\u00e9cnica y con los conocimientos emp\u00edricos y pr\u00e1cticos de aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Octubre de 1967\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong>Juan O\u2019Gorman<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunas de las dem\u00e1s facetas de O\u00b4Gorman que no fueron tratadas en esta publicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La casa de Juan O\u00b4Gorman, Nota (La destruy\u00f3 Helen Escobedo)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"248\" height=\"203\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image089.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2804\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"256\" height=\"197\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image090.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2805\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"193\" height=\"262\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image091.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2806\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"188\" height=\"191\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image092.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2807\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"289\" height=\"174\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image093.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2808\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"256\" height=\"150\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image094.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2809\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong>Museo Anahuacalli<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"260\" height=\"194\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image097.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2812\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"261\" height=\"193\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image098.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2813\" loading=\"lazy\"><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Biblioteca C: U:<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"668\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image099-1024x668.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2814\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image099-1024x668.jpg 1024w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image099-300x196.jpg 300w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image099-768x501.jpg 768w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image099.jpg 1048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"630\" height=\"173\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image100.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2815\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image100.jpg 630w, 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size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"914\" height=\"343\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image103.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2818\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image103.png 914w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image103-300x113.png 300w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image103-768x288.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"482\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image104.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2819\" loading=\"lazy\" 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