{"id":3090,"date":"2023-05-01T18:51:36","date_gmt":"2023-05-01T23:51:36","guid":{"rendered":"https:\/\/calli.digital\/revista\/?p=3090"},"modified":"2023-05-01T18:51:38","modified_gmt":"2023-05-01T23:51:38","slug":"comentarios-sobre-el-arq-bernardo-gomez-pimienta-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/2023\/05\/01\/comentarios-sobre-el-arq-bernardo-gomez-pimienta-2\/","title":{"rendered":"Comentarios sobre el Arq. Bernardo G\u00f3mez Pimienta"},"content":{"rendered":"<body>\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"122\" height=\"144\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/image024-e1682947932245.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2935\" loading=\"lazy\"><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jes\u00fas Silva Herzog M\u00e1rquez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La casa es el paseo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda Heidegger que construir es habitar y que habitar es cuidar. Cuidando la monta\u00f1a en la que se posa, la <strong>Casa MTY<\/strong> dise\u00f1ada por Bernardo G\u00f3mez-Pimienta, no es solamente una habitaci\u00f3n para sus due\u00f1os, es tambi\u00e9n un regalo a la ciudad que ahora contempla los \u00e1rboles y los pedruscos de su sierra bajo el signo de una edificaci\u00f3n tutelar. Cada una de las cajas que la integran, parecen haber sido depositadas con suavidad sobre el cerro sin romper ni una rama de \u00e1rbol. Si construir es cuidar, ser\u00e1 tambi\u00e9n escuchar: por eso la arquitectura es el otro arte del o\u00eddo. Di\u00e1logo de construcci\u00f3n y naturaleza. No es el sometimiento de lo silvestre al dictado de la raz\u00f3n, es el contrapunto del trazo y el azar: la inteligencia del hombre frente a la otra.<br>La casa ocupa su lugar en la monta\u00f1a sin allanarla. Una silvestre exuberancia se entiende \u00edntimamente con la exactitud matem\u00e1tica de la imaginaci\u00f3n y de la t\u00e9cnica. Los caprichos del bosque son el contrapunto del exquisito esmero arquitect\u00f3nico. La casa promulga as\u00ed un claro manifiesto contra la jardiner\u00eda, ese sometimiento de la<br>vegetaci\u00f3n al designio de navajas y equilibrios. Pinos, encinos, cedros, oyameles, zacatonales, yucas, u\u00f1as de gato, lechuguillas son \u2014m\u00e1s que vecinos\u2014 cohabitantes de la casa. La inteligencia geom\u00e9trica de G\u00f3mez-Pimienta, la profunda sabidur\u00eda de sus formas<br>se despliega aqu\u00ed como una ambici\u00f3n comedida: el arquitecto maduro que entiende las fronteras de su arte admitiendo la colaboraci\u00f3n del mundo.<br>La casa que acaba de recibir Medalla de Plata en la categor\u00eda de vivienda unifamiliar en la Bienal de Arquitectura Mexicana es una intervenci\u00f3n corpulenta y, al mismo tiempo, sutil. Se muestra, pero tambi\u00e9n se esconde. Ostensible a la distancia, pero ligera, casi et\u00e9rea desde el interior. Cada espacio encuentra su vocabulario, su material, su continente: madera, m\u00e1rmol, concreto, fierro.<br>Cada ritual dom\u00e9stico merece residencia inconfundible; cada cuarto, su envoltura: cada recinto recibe un abrazo \u00fanico y sin prisa. Los espacios nunca se dan la espalda: se comunican con pasillos de contemplaci\u00f3n. Hilos de luz, t\u00faneles de transparencia enlazan un cuerpo de c\u00e9lulas libres. La monta\u00f1a se convierte de ese modo en la puntuaci\u00f3n cotidiana de la casa. No hay conglomeraci\u00f3n de aposentos, la arquitectura deja de ser asiento para volverse traves\u00eda. Par\u00e9ntesis en la monta\u00f1a unidos por la transparencia de una coma. La vitalidad de la casa reside en su r\u00e9gimen respiratorio: todo tr\u00e1nsito cotidiano absorbe al bosque. Desplazarse de la sala al comedor, del cuarto a la cocina es inhalar la monta\u00f1a y exhalar arquitectura. Llenarse de mundo los pulmones. El paseo no es la excursi\u00f3n de quien sale de la casa para perderse en el cerro: la casa es el paseo.<br>Desde el verano de 1922, Martin Heidegger vivi\u00f3 en una caba\u00f1ita en las monta\u00f1as de la Selva Negra. Abandon\u00f3 la ciudad para habitar aquella mudanza que marc\u00f3 su filosof\u00eda escribi\u00f3 un texto al que titul\u00f3 \u00abEl pensador como poeta\u00bb. Su casa, su pensamiento, su vida seducidos por la naturaleza y una arquitectura que la escucha:<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u2022 Cuando la luz de la aurora crece en silencio sobre las monta\u00f1as<br>\u2022 Cuando el molinillo de viento que est\u00e1 fuera de ventana de la caba\u00f1a zumba en la tormenta que crece\u2026<br>\u2022 Cuando a trav\u00e9s de un jir\u00f3n con nubes de lluvia se desliza de pronto un rayo de sol sobre la penumbra de las praderas\u2026<br>\u2022 Cuando al comenzar el verano se abre una solitaria flor de narciso en la pradera y una rosa de las rocas brilla bajo el arce\u2026<br>\u2022 Cuando el viento, al cambiar de repente, murmura en las vigas de la caba\u00f1a y el tiempo amenaza con volverse desagradable\u2026<br>\u2022 Cuando en un d\u00eda de verano la mariposa se posa en una flor y, con las alas cerradas, se balancea con ella en la brisa\u2026<br>\u2022 Cuando el arroyo de monta\u00f1a en el silencio de la noche cuenta su ca\u00edda sobre las piedras\u2026<br>\u2022 Cuando en las noches de invierno se desgarran en la caba\u00f1a tormentas de nieve y una ma\u00f1ana el paisaje se calla bajo su manto de nieve\u2026<br>\u2022 Cuando los cencerros de las vacas tintinean desde las laderas del valle de monta\u00f1a donde los reba\u00f1os vagan lentamente\u2026<br>\u2022 Cuando la luz de la tarde, inclin\u00e1ndose en alg\u00fan lugar del bosque, ba\u00f1a de oro los troncos de los \u00e1rboles\u2026<br>\u2022 El fil\u00f3sofo, ciudadano de su caba\u00f1a, registra las confidencias naturales de las que brota la idea, la vida. El texto concluye en poema:<br>\u2022 Los bosques se extienden, Los arroyos saltan<br>\u2022 Las rocas permanecen. La niebla se difunde<br>\u2022 Las praderas esperan. Brota la fuente<br>\u2022 Los vientos viven Bendiciendo a las musas.<\/p>\n\n\n\n<p><br>La bendici\u00f3n de las monta\u00f1as silenciosas, los milagros de la luz, las amenazas del viento, los bailes de la brisa. Y las rocas que permanecen. Mudanzas del tiempo y la dura persistencia de la roca. La Casa MTY de Bernardo G\u00f3mez-Pimienta ha sido tocada por la misma musa. La arquitectura es la conquista f\u00edsica de lo intangible. Otra forma de nombrar lo inefable y, adem\u00e1s, habitarlo.<\/p>\n<\/body>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La casa es el paseo Dec\u00eda Heidegger que construir es habitar y que habitar es cuidar. 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