{"id":4988,"date":"2024-12-31T22:11:38","date_gmt":"2025-01-01T03:11:38","guid":{"rendered":"https:\/\/calli.digital\/revista\/?p=4988"},"modified":"2024-12-31T22:11:40","modified_gmt":"2025-01-01T03:11:40","slug":"el-ejercicio-de-la-critica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/2024\/12\/31\/el-ejercicio-de-la-critica\/","title":{"rendered":"El EJERCICIO de la CR\u00cdTICA"},"content":{"rendered":"<body>\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Enrique Y\u00e1\u00f1ez de la Fuente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"62\" height=\"94\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/image071.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4845\" style=\"aspect-ratio:3\/4;object-fit:cover;width:120px\" loading=\"lazy\"><figcaption class=\"wp-element-caption\">V\u00edctor Arias Montes<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"87\" height=\"107\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/image075.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4847\" style=\"aspect-ratio:3\/4;object-fit:cover;width:120px\" loading=\"lazy\"><figcaption class=\"wp-element-caption\">Carlos R\u00edos Garza<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Extracto de la publicaci\u00f3n; \u201cArquitectura, Teor\u00eda, Dise\u00f1o, Contexto\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><br>En sus creaciones del funcionalismo radical de los a\u00f1os treinta, entre ellos el edificio para el Sindicato Mexicano de Electricistas, como su basta producci\u00f3n en el campo de la salud, con los numerosos hospitales, fue consecuente con los principios que orientaban su arquitectura: con la funcionalidad arquitect\u00f3nica, la econom\u00eda de la construcci\u00f3n, la identidad nacional y la integraci\u00f3n pl\u00e1stica con la que se buscaba integrar a la arquitectura con las artes pl\u00e1sticas, como la pintura mural, la escultura y a\u00fan la decoraci\u00f3n, para conseguir una expresi\u00f3n que identificara la obra con la tradici\u00f3n mexicana. Ello fue una gu\u00eda que condujo a una mayor calidad en los espacios arquitect\u00f3nicos destinados al pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Esos principios impulsaron su labor como difusor de la cultura arquitect\u00f3nica y tambi\u00e9n, como te\u00f3rico de la arquitectura.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Al afirmar que la teor\u00eda de la arquitectura es un cuerpo sistematizado de conocimientos que explican a la arquitectura como una actividad y sus resultantes, que por ello debe responder a las preguntas b\u00e1sicas de toda teor\u00eda:<br>Con las interrogantes: \u00bfQu\u00e9 es la arquitectura?, \u00bfEn qu\u00e9 consiste?, \u00bfC\u00f3mo se hace y c\u00f3mo se valora?, ubicamos a Y\u00e1\u00f1ez como te\u00f3rico, ya que esto es lo que realiz\u00f3 y public\u00f3 en sus libros, principalmente en: Arquitectura, Teor\u00eda, Dise\u00f1o; en \u00e9l afirma:<br><br>Es importante definir qu\u00e9 es teor\u00eda o qu\u00e9 entender por teor\u00eda. La definici\u00f3n de teor\u00eda m\u00e1s acertada, la que se aproxima a lo que me parece conveniente; la que concibe como un cuerpo de ideas o conceptos organizados en forma coherente y sistem\u00e1tica, que tiene por objeto la explicaci\u00f3n de los hechos o fen\u00f3menos que no aparecen en la realidad como obvios.<\/p>\n\n\n\n<p><br>La teor\u00eda tiene dos aspectos: Uno, la Indagaci\u00f3n, en el que se establece una hip\u00f3tesis sobre los asuntos que trata de aclarar y donde la teor\u00eda aparece siempre con car\u00e1cter especulativo, no dirigida a su aplicaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica; y otro, el Doctrinario, que es un cuerpo de principios, pero a diferencia del anterior tiene por objeto su aplicaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina que sigue el autor es la que llama \u00abracionalista de la arquitectura\u00bb. La labor de un te\u00f3rico no se limita a la indagaci\u00f3n del ser y consistir en la arquitectura. Su verdadera misi\u00f3n es la de orientar la pr\u00e1ctica profesional y la ense\u00f1anza, y esta misi\u00f3n la llev\u00f3 a cabo ejerciendo la cr\u00edtica en sus escritos, basada en los principios que guiaron su obra.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Su teor\u00eda, nacida, no de an\u00e1lisis filos\u00f3ficos, sino de la reflexi\u00f3n de su experiencia profesional alimentada por su ideolog\u00eda de izquierda, le llev\u00f3 a plantear el problema de la arquitectura de M\u00e9xico en un camino divergente al de los te\u00f3ricos de la burgues\u00eda, que podr\u00eda resumirse en su frase:<br><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cArquitectura funcionalista para el pueblo; arquitectura de consumo o post racionalismo arquitect\u00f3nico para la burgues\u00eda\u201d. Al reunir sus escritos reconocemos al arquitecto \u00edntegro, que podr\u00eda servir de gu\u00eda para los estudiantes de la carrera y para los arquitectos que quisieran llevar adelante sus principios: Arquitectura social funcional y econ\u00f3mica para resguardar los dineros del pueblo, con la arquitectura nacionalista y moderna que exprese nuestra cultura.<br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El movimiento funcionalista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br>En la historia de la arquitectura, su revoluci\u00f3n no la constituye el gusto estil\u00edstico, ni la introducci\u00f3n de invenciones constructivas, ni la adopci\u00f3n de un distinto lenguaje formal. Esta revoluci\u00f3n, tom\u00f3 el<br>nombre de funcionalismo y fue una nueva actitud radicalmente racionalista ante el problema arquitect\u00f3nico.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, en todas las grandes \u00e9pocas de la Arquitectura existieron principios l\u00f3gicos o racionales, no econ\u00f3micos, pues esto no interesaba; estos quedaban encubiertos dentro de una superabundancia formal; mientras que el funcionalismo los desarroll\u00f3 al l\u00edmite posible y los hizo evidentes excluyendo reglas, f\u00f3rmulas y formas consagradas por la tradici\u00f3n, pero carentes ya de su justificaci\u00f3n original.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La nueva actitud fue el resultado de la conjunci\u00f3n de diversos factores, dos de ellos esenciales: la existencia de nuevos procedimientos y materiales de construcci\u00f3n surgidos del adelanto tecnol\u00f3gico del siglo XIX, que hab\u00edan quedado inexpresados por el estancamiento conceptual de los arquitectos y, por otra, la aparici\u00f3n de doctrinas sociales que pusieron por primera vez en la historia, al hombre ordinario como sujeto fundamental de la arquitectura.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Los programas arquitect\u00f3nicos dejaron de ser solo los de los grandes recintos dedicados al culto de la divinidad o los fastuosos palacios de los monarcas; en su lugar ocuparon la atenci\u00f3n las habitaciones colectivas, las escuelas, los hospitales, los cines, los centros para el desarrollo f\u00edsico, etc.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Para satisfacer las necesidades de las masas de poblaci\u00f3n era necesario proceder con econom\u00eda, por primera vez en la arquitectura. Todo ello es bien conocido, pero conviene destacar algunas particularidades de c\u00f3mo ocurrieron las cosas.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Ya he dicho que por los a\u00f1os 30 surge el movimiento de renovaci\u00f3n arquitect\u00f3nica en M\u00e9xico propiciado por Villagr\u00e1n Garc\u00eda y por el impacto que produjo en los j\u00f3venes arquitectos la nueva arquitectura funcional europea, que conocimos a trav\u00e9s de fotograf\u00edas y por las publicaciones de Le Corbusier, que libraba una decidida campa\u00f1a a su favor.<br><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHacia una arquitectura\u201d y su slogan tan repetido \u201cLa casa es una m\u00e1quina para vivir\u201d fueron el punto de partida de una elaboraci\u00f3n doctrinal que adquiri\u00f3 un acento distinto, pues en tanto que Le Corbusier barr\u00eda con las viejas posiciones acad\u00e9micas proclamando una nueva est\u00e9tica del mundo mecanicista moderno, nosotros enfocamos el racionalismo a una interpretaci\u00f3n de utilidad eminentemente social. Ve\u00edamos que el funcionalismo representaba la liberaci\u00f3n de la arquitectura de todos los prejuicios y absurdos acumulados durante siglos como normas de composici\u00f3n y comprendimos que el proyecto de un edificio deb\u00eda ser un proceso creativo l\u00f3gico:<br><\/p>\n\n\n\n<p>Conocer a fondo las necesidades por cumplir, facilitar la realizaci\u00f3n de todas las funciones consiguientes; construir con los procedimientos y materiales apropiados sin mixtificarlos; disponer la forma y dimensiones de los elementos apropiadamente a su uso y concebirlo todo con un sentido de utilidad y econom\u00eda.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En el pa\u00eds la actividad constructiva se concentraba en la capital que crec\u00eda incesantemente y apenas abandonaba su aspecto provinciano. La problem\u00e1tica arquitect\u00f3nica la constitu\u00edan, en el campo de la inversi\u00f3n privada, multitud de casas unifamiliares de clase media, aun cuando no faltaban algunas residencias, peque\u00f1os edificios de departamentos, edificios de despachos sin mayores pretensiones y, en la obra gubernamental, escuelas primarias, mercados, y algunos conjuntos de habitaciones de tipo popular.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Pero si el medio era a\u00fan peque\u00f1o en posibilidades, se ten\u00edan grandes esperanzas para el futuro inmediato. Ya se hab\u00edan liquidado las \u00faltimas luchas militares entre facciones; el Presidente C\u00e1rdenas emprend\u00eda vigorosamente la organizaci\u00f3n de los trabajadores y campesinos para el logro de las conquistas prometidas por la Revoluci\u00f3n; se aplicaba una pol\u00edtica de distribuci\u00f3n de la tierra para el desarrollo de los recursos agrarios; continuaba la construcci\u00f3n de presas y caminos iniciada por el General Calles; se establec\u00edan las bases para la electrificaci\u00f3n del pa\u00eds y todo esto formaba en conjunto un panorama de actos y de obras de beneficio social que se manifestaban en la arquitectura.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra interpretaci\u00f3n funcional era \u00e9sta: Proyectar lo \u00fatil, lo econ\u00f3mico y en consecuencia de estas caracter\u00edsticas obtener lo bello. El peque\u00f1o grupo, pero muy activo, de j\u00f3venes arquitectos que pugnamos por la aplicaci\u00f3n de estos principios, estuvo formado por Juan O\u2019Gorman, Juan Legarreta, Cacho, Arai, Guerrero, Rivas y algunos otros que entend\u00edan la renovaci\u00f3n arquitect\u00f3nica ligada \u00edntimamente a las reformas sociales.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La realidad, sin embargo, fue m\u00e1s compleja y nuestra posici\u00f3n arquitect\u00f3nica result\u00f3 idealista. Las programaciones m\u00e1s avanzadas de nuestra Constituci\u00f3n de 1917, encajados en una estructura democr\u00e1tica burguesa, fueron inoperantes, frustr\u00e1ndose el proceso evolutivo. La burgues\u00eda a la postre triunf\u00f3 y marc\u00f3 el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n iniciada en 1910.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>La arquitectura: expresi\u00f3n de la sociedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br>Las esperanzas de liquidar los tremendos contrastes entre riqueza y miseria, entre alta cultura e ignorancia, entre salud plena y vida precaria, se apagaron al finalizar el per\u00edodo de C\u00e1rdenas. M\u00e9xico creci\u00f3 en poblaci\u00f3n y en riqueza, pero poco se logr\u00f3 en la distribuci\u00f3n equitativa de \u00e9sta. Se multiplicaron los recursos bancarios, se fundaron industrias, muchas de ellas con capital extranjero, se desarrollaron los negocios en escala no conocida antes y el turismo se impuls\u00f3 como fuente muy importante de divisas. En consecuencia, se han necesitado y construido espl\u00e9ndidas oficinas, comercios de lujo, hoteles de primera, cabar\u00e9s. \u00bfTendr\u00eda sentido mantener nuestro funcionalismo puritano, nuestra arquitectura de m\u00ednimos de espacios, de costos, de comodidades, de austeridad y de restricci\u00f3n a los vuelos de la imaginaci\u00f3n? Evidentemente no.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Las generaciones siguientes y nosotros mismos, le abrimos nuevamente cauce a los programas arquitect\u00f3nicos a las que en conjunto llamar\u00edamos exigencias sicol\u00f3gicas. Debe se\u00f1alarse que en el otro campo tan importante o m\u00e1s que el privado en la producci\u00f3n arquitect\u00f3nica, el gubernamental, tampoco fue sostenible el funcionalismo.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Con excepci\u00f3n del aspecto educacional, se ha carecido de una planeaci\u00f3n en las obras p\u00fablicas, que sea concebida para hacer llegar sus beneficios a la totalidad de la poblaci\u00f3n, preferentemente a las capas m\u00e1s necesitadas, lo cual obligar\u00eda, sobre cualquiera otra consideraci\u00f3n, a pensar los problemas arquitect\u00f3nicos en funci\u00f3n de m\u00e1ximo rendimiento con m\u00ednimo de inversi\u00f3n, tesis funcionalista que s\u00f3lo se aplica en la construcci\u00f3n de escuelas.<\/p>\n\n\n\n<p><br>En materia de hospitales y de habitaciones populares, por ejemplo, tenemos magn\u00edficas realizaciones, iguales en calidad y a veces superiores a las extranjeras, gracias a que los respectivos problemas no se han visto en extensi\u00f3n.<br><\/p>\n\n\n\n<p>No mantengo nuestro pensamiento puritano funcionalista, por eso lo llam\u00e9 antes \u201cidealista\u201d, pues la observaci\u00f3n y la experiencia me han demostrado que la cualidad de hacer gustar y de emocionar tiene tambi\u00e9n un gran sentido social.<br><\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, por urgencias de expresi\u00f3n (de riqueza, de bienestar, de poder\u00edo, de actividad pol\u00edtica y tambi\u00e9n de m\u00e1s altas aspiraciones) pronto recobr\u00f3 la arquitectura, despu\u00e9s de la d\u00e9cada del 30, su rango entre las Bellas Artes; volvi\u00f3 a ser problema de creaci\u00f3n art\u00edstica y por ende a manifestarse en pluralidad de corrientes que tal vez sea posible englobarlas en pocos grupos caracterizados por afinidades esenciales.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La corriente internacionalista es de las que, en general, toma poco en cuenta particularidades del medio, idiosincrasia ni grado de adelanto t\u00e9cnico. Su admiraci\u00f3n neo porfirista por lo extranjero los mantiene atentos a las obras de los maestros consagrados, a quienes imitan sucesivamente: Le Corbusier, Gropius, Breuer, Niemeyer y ahora Mies van der Rohe. No es de extra\u00f1ar, puesto que la mayor parte de las fotograf\u00edas se publican en blanco y negro, que sus obras hayan excluido el colorido, una de las constantes mexicanas indiscutibles. Hay que distinguir de la anterior, por su actitud creativa, la corriente que podr\u00edamos llamar moderna simplemente, puesto que tampoco se advierte en ella preocupaci\u00f3n expresiva nacional, pero que se apoya en s\u00f3lidos y progresistas puntos de vista.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Los arquitectos que yo calificar\u00eda dentro de esta tendencia est\u00e1n animados por la ambici\u00f3n de realizar en nuestro medio obras que, vali\u00e9ndose de los m\u00e1s modernos procedimientos constructivos y los materiales m\u00e1s eficientes rivalicen con las de pa\u00edses t\u00e9cnica e industrialmente muy avanzados. Tienen inventiva, son audaces y en mi opini\u00f3n en su incesante af\u00e1n de encontrar nuevas y diversas expresiones formales modernas, acusan, sin quererlo modalidades psicol\u00f3gicas mexicanas. La corriente arquitect\u00f3nica nacionalista. <\/p>\n\n\n\n<p><br>Por \u00faltimo, mencionar\u00eda yo la corriente nacionalista, tan f\u00e1cil y encarnizadamente atacada por ciertos cr\u00edticos. Arranca de la inconformidad de que, a partir del \u00faltimo cuarto del siglo XIX, la historia de nuestra arquitectura sea una sucesi\u00f3n de copias de todos los estilos, escuelas o modas que sucesivamente han prevalecido y marcado las vicisitudes de la arquitectura extranjera: los Premios de Roma, el Art Nouveau, la Exposici\u00f3n de Artes Decorativas, y del temor, porque la falta de perspectiva enga\u00f1a, de que actualmente siga ocurriendo lo mismo (Le Corbusier, Niemeyer, Mies van der Rohe). Encuentra seguramente el grupo de arquitectos que proyectan con intenci\u00f3n nacionalista, un contraste violento en nuestras ciudades entre muchas de las obras nuevas y el ambiente general, como hechas exclusivamente para la importante pero delgada capa de fisonom\u00eda internacional, con desprecio de la idiosincrasia del pueblo. Consideran que M\u00e9xico es un pa\u00eds con personalidad acentuada, derivada en gran parte del sustrato ind\u00edgena y que esto deber\u00eda expresarse arquitect\u00f3nicamente; que la arquitectura tiene que ser tambi\u00e9n un arma, contra la penetraci\u00f3n de ajenas y discutibles \u201cformas de vida\u201d. Hay que confesar que estas preocupaciones siempre entra\u00f1an riesgos. Desechables y desechadas, como intentos nacionalistas, las imitaciones formales que hemos tenido de las arquitecturas colonial y precolombina; el futuro est\u00e1 abierto a las aptitudes creativas de los arquitectos mexicanos si se acepta la legitimidad de la inconformidad esencial. Alienta a estos arquitectos algunos logros que, como siempre, han sido reconocidos primeramente por la cr\u00edtica extranjera y sobre todo la entrevista imagen de un M\u00e9xico moderno, homog\u00e9neo, con personalidad definida y capaz de proyectarla en el panorama de la cultura universal.<br><\/p>\n\n\n\n<p>No es dif\u00edcil por lo anteriormente dicho suponer cu\u00e1l es mi posici\u00f3n actual como arquitecto. Mi pr\u00e1ctica profesional En la pr\u00e1ctica de mi profesi\u00f3n he tenido oportunidad de proyectar y construir habitaciones individuales, casas de departamentos, habitaciones colectivas de tipo popular, escuelas y principalmente hospitales.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/body>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Y\u00e1\u00f1ez de la Fuente Extracto de la publicaci\u00f3n; \u201cArquitectura, Teor\u00eda, Dise\u00f1o, Contexto\u201d En sus creaciones del funcionalismo radical de<\/p>\n","protected":false},"author":64,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"no_sidebar_full_width","colormag_page_sidebar_layout":"no_sidebar","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[61,25],"tags":[],"class_list":["post-4988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enrique-yanez-de-la-fuente","category-monografias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/64"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4988"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4988\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4990,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4988\/revisions\/4990"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}