{"id":5727,"date":"2025-08-31T22:27:04","date_gmt":"2025-09-01T03:27:04","guid":{"rendered":"https:\/\/calli.digital\/revista\/?p=5727"},"modified":"2025-08-31T22:27:07","modified_gmt":"2025-09-01T03:27:07","slug":"roberto-eibenschutz-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/calli.digital\/revista\/index.php\/2025\/08\/31\/roberto-eibenschutz-2\/","title":{"rendered":"Roberto Eibenschutz:"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-large-font-size\">Entre la Academia, la Profesi\u00f3n y la Pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-size:16.0pt;line-height:110%;\nfont-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif;color:#7030A0\"><\/span>La vida de Roberto Eibenschutz resulta ejemplar en m\u00e1s de un sentido. Lo que sigue es una invitaci\u00f3n a pensar en su papel como mediador en la relaci\u00f3n entre la planeaci\u00f3n territorial (como profesi\u00f3n), la pol\u00edtica y la academia. Comienzo por las dos \u00faltimas, recordando que, en la d\u00e9cada de 1970, la relaci\u00f3n entre la academia y la profesi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>era, por decir lo menos, compleja. Para muchos profesionistas, sobre todo si eran servidores p\u00fablicos, la academia era una torre de marfil alejada de \u201cla realidad\u201d, que no produc\u00eda un conocimiento relevante. Por su parte, para muchos acad\u00e9micos la realidad estaba en otra parte, casi siempre en procesos estructurales de larga duraci\u00f3n que incluso escapaban a la comprensi\u00f3n de los funcionarios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"201\" height=\"251\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image078.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5645\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"275\" height=\"183\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image080.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5646\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Cada uno ve\u00eda realidades distintas y para todos era dif\u00edcil reconocer que eran portadores de una mirada limitada. Y hab\u00eda momentos en los que el conflicto parec\u00eda irreconciliable. Quienes desde la academia segu\u00edan los liderazgos dominantes, encontraban dif\u00edcil colaborar con un gobierno que no fuese revolucionario. Por su parte, para quiene estaban en el ejercicio de la profesi\u00f3n, era dif\u00edcil encontrar alguna utilidad en la tesis de la urbanizaci\u00f3n capitalista y sus variaciones. Parec\u00eda que ambas partes ten\u00edan que claudicar para poder colaborar.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta entrar en las complejidades de la relaci\u00f3n entre la academia y la profesi\u00f3n, pero, para cierta izquierda universitaria era necesario inventar argumentos ad hoc para colaborar con el estado y eso parece hoy una posici\u00f3n penosamente heroica. Pero lo cierto es que entonces muchos la viv\u00edan como un dilema real. Por eso, era justo entonces cuando se requer\u00eda de un liderazgo que pusiera orden en el campo y fue Roberto uno de los pocos que asumieron ese papel.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes colaboramos con \u00e9l en el arranque de la Secretar\u00eda de Asentamientos Humanos y Obras P\u00fablicas (SAHOP), entre 1977 y 1978, pudimos observar su capacidad de reclutar a lo mejor de la academia para ponerlo al servicio de la profesi\u00f3n, al tiempo que apaciguaba al sector m\u00e1s conservador de esta \u00faltima, que se resist\u00eda a abrirse a lo que ven\u00eda de las universidades. Y es que \u00e9l era capaz de pisar fuerte en ambos terrenos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"190\" height=\"265\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image081.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5647\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando encabez\u00f3 la creaci\u00f3n de la carrera de Dise\u00f1o de los Asentamientos Humanos en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (UAM), ya contaba con una amplia experiencia profesional en el campo, sobre todo en el Instituto AURIS del Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran, por cierto, los tiempos de la primera reforma pol\u00edtica. Mientras trabaj\u00e1bamos bajo su liderazgo en el primer Plan Nacional de Desarrollo Urbano, nos enter\u00e1bamos de las pl\u00e1ticas en la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n, donde se abr\u00eda la posibilidad de que fuesen legalizados partidos hasta entonces vetados. Todav\u00eda no sab\u00edamos que eso ser\u00eda el arranque de lo que se llamar\u00eda transici\u00f3n a la democracia, pero nadie pod\u00eda ocultar que, por lo pronto, trabaj\u00e1bamos para un r\u00e9gimen autoritario. Cada uno se hac\u00eda cargo del significado pol\u00edtico de eso, pero la integridad moral y la capacidad de Eibenschutz hac\u00edan que la experiencia valiera la pena. Finalmente, elaborar planes era, todav\u00eda, sin\u00f3nimo de pensar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"244\" height=\"324\" src=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image083.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5648\" srcset=\"http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image083.png 244w, http:\/\/calli.digital\/revista\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/image083-226x300.png 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, al frente del Programa Universitario de Estudios Metropolitanos de la UAM, Roberto seguir\u00eda fomentando un di\u00e1logo productivo entre la academia y la profesi\u00f3n. Hoy ese di\u00e1logo es fluido y seguramente eso fue posible, tambi\u00e9n, porque muchas personas en la academia aceptamos gustosos las oportunidades que se nos abrieron en la administraci\u00f3n p\u00fablica; \u00e9sta no ha dejado de tener puertas revolventes gracias a la falta de un servicio civil de carrera debidamente consolidado. Pero no hay que olvidar que, en su momento, lo que hab\u00eda era un di\u00e1logo de sordos y que Roberto Eibenschutz jug\u00f3 un papel importante en su reconfiguraci\u00f3n. Tambi\u00e9n fue ejemplar en la relaci\u00f3n de la profesi\u00f3n con la pol\u00edtica, que es una relaci\u00f3n diferente, con sus propias ambig\u00fcedades. Ah\u00ed la profesi\u00f3n no est\u00e1 enfrentada con la academia sino, al contrario, aparece apoyada en su formaci\u00f3n acad\u00e9mica, frente a un mundo que le resulta hostil e incomprensible: el de la pol\u00edtica. Es un asunto cotidiano con el que tiene que lidiar cualquier experto al servicio del estado. Meses de estudio y deliberaci\u00f3n para preparar una propuesta de pol\u00edtica (en el sentido de policy), suelen verse arruinados por una decisi\u00f3n, que siempre parece arbitraria, que viene del mundo de la pol\u00edtica (en el sentido de politics). Aunque a veces la ingenuidad es enorme, es un malestar sincero el que padece el profesionista experto en planeaci\u00f3n frente a la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la experiencia cotidiana, hay momentos en que la relaci\u00f3n entre la profesi\u00f3n y la pol\u00edtica cambia de sentido. Y eso le ocurri\u00f3 a Eibenschutz en 1987, cuando decidi\u00f3 renunciar a la administraci\u00f3n p\u00fablica para sumarse al movimiento encabezado por Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas. Todo hab\u00eda pasado en muy pocos a\u00f1os: despu\u00e9s de jugar un papel relevante en la SAHOP y de dirigir con gran \u00e9xito el FONHAPO a principios de la siguiente administraci\u00f3n, decid\u00eda romper con el gobierno por una convicci\u00f3n que hoy resulta ejemplar. Supo entonces sacrificar la profesi\u00f3n en aras de la pol\u00edtica, en un movimiento que result\u00f3 fundamental para consolidar la transici\u00f3n a la democracia. Ese es acaso el gesto m\u00e1s ejemplar de su trayectoria personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el panorama pol\u00edtico, tanto para la academia como para la profesi\u00f3n, es muy distinto, pero supone un dilema parecido al que vivi\u00f3 Eibenschutz. En particular, y para decirlo suavemente, la vida constitucional donde se despliega la planeaci\u00f3n territorial (sobre todo en lo que se refiere a la divisi\u00f3n de poderes y al federalismo), tiene un futuro incierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil saber cu\u00e1l ser\u00e1 el papel del Poder Judicial en las controversias entre los poderes, as\u00ed como el de los congresos locales frente a la legislaci\u00f3n federal. Por ello, muchas y muchos profesionistas vivir\u00e1n, si no es que ya est\u00e1n viviendo, un dilema similar al de los inicios de la SAHOP. El fin de la era de la transici\u00f3n tambi\u00e9n traer\u00e1 cambios en el mundo de la academia, pues todo indica que desplegar un discurso cr\u00edtico de las pol\u00edticas urbanas ya no ser\u00e1 lo mismo. Pero tanto desde la academia como desde la profesi\u00f3n, el ejemplo de Roberto Eibenschutz seguir\u00e1 ah\u00ed, m\u00e1s vigente que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Topalov, Christian, 2025. La Ciudad: saberes, poderes y lenguaje. Compendio de la obra de Christian Topalov. M\u00e9xico: CIESAS. V\u00e9ase tambi\u00e9n Amiot, Michel. 1986. Contre; \u00c9tat, les sociologues: \u00e9l\u00e9ments pour une histoire de la sociologie urbaine en France, 1900-1980.&nbsp;Par\u00eds: Editions de l\u2019Ecole des hautes \u00e9tudes en Sciences Sociales<\/em><em>.<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre la Academia, la Profesi\u00f3n y la Pol\u00edtica. 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