Un Arquitecto Integral

Escribir sobre un arquitecto en particular permite varias posibilidades, hablar sobre el como una figura renombrada de la que se han hecho juicios sobre la calidad de su obra y de la que hay que hacer es una investigación y un análisis para afirmar estos juicios: otra manera es hablar sobre el arquitecto de manera biográfica, con una lectura cronológica de su obra, que permita hablar sobre la riqueza de su producción, sobre la trascendencia y aportación de algunas obras o de algún evento destacable de su vida personal y una tercera manera a la que han recurrido los historiadores es seleccionar un autor en particular, catalogar su obra, periodizarla en sus momentos históricos respecto a los cambios arquitectónicos.
En este caso el intento es presentar un caso de estudio, un arquitecto con una prolífica obra en diversos campos, un caso como el de muchos otros arquitectos que, con un trabajo de alta calidad profesional y un compromiso social, han construido el México moderno. Enrique García Formentí se inscribió en la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México en el año de 1953 para ser la primera generación que ocuparía las nuevas instalaciones de la Ciudad Universitaria al sur de la Ciudad de México, dejando atrás el viejo edificio de la Academia de San Carlos ubicado en el centro de la ciudad para habitar, usar y sentir la arquitectura de un México que entraba en una modernidad, a través de formas y espacios que pondrían la arquitectura mexicana en las vanguardias internacionales, que tanto influirían en la formación de los jóvenes arquitectos.
De entre sus diversos profesores, dos tendrían una influencia especial, Augusto H Álvarez y Ramón Torres Martínez del que contaba lo había tutorado en sus primeras experiencias profesionales, con los dos, inicio su actividad docente como profesor de Proyectos, aun antes de terminar la carrera, actividad que realizó hasta 1972.
Al obtener su título de arquitecto realizo estudios en: Planeación y Diseño de Unidades Médicas, en el Centro Interamericano; de Planeación del Sistema Urbano, en la Facultad de Ingeniería; de actualización para profesores de proyectos en la ENA y de Ejecutivos en el IMSS.
Sus primeros años como profesional se iniciaron en el despacho de Alberto Castro Montiel del que reconocía sus enseñanzas en el género de la arquitectura para la salud la que con los años fue sino la única la más significativa en su labor.
A lo largo de su vida profesional participo en dos asociaciones, la primera en García Formentí- Nenclares, Arquitectos y la segunda en García Formentí y Asociados, Arquitectos, fundada en 1979.
Como resultado de la gran difusión de la obra del sector salud se le ubico como especialista en edificios para ese sector; sin embargo, tuvo la oportunidad de colaborar sin protagonismo en una diversidad de géneros arquitectónicos, edificios para la recreación y cultura, administrativos, industriales, de habitación, de diseño urbano y arquitectura del paisaje; su currículum registra más de 200 proyectos realizados en edificios para la salud, y otros muchos en diversos géneros, unos de gran dimensión y otros pequeños, sin embargo como decía, “En la arquitectura no importa la dimensión, todos los proyectos son importantes y en cada uno de ellos hay que poner la misma atención y cuidado para lograr la mejor solución”.
Su arquitectura, la encontramos en diversos estados de la Republica, en Centro y en Sudamérica; mucha de ella forma parte de la imagen de algunas ciudades: En el género de Recreación y Cultura, el Centro de Convenciones de Acapulco; la Casa de la Cultura en Durango; la Escuela Secundaria y Preparatoria Héroes de la Libertad en la C. de México; el Centro de información Campus León Guanajuato; el Mercado Victoria en Puebla.
En el género trabajo destacan el Centro Cívico de Querétaro, la planta de Motores Cumming´s, en San Luis Potosí y los edificios para la Judicatura en Celaya, Pachuca y La Paz,
En vivienda proyecto desarrollos habitacionales en Alto Progreso, en Tijuana, en Ensenada, en Manzanillo y en el desarrollo urbano participo en el Desarrollo Urbano Rio Tijuana, en la Remodelación de la Costera Miguel Alemán, Acapulco en 1980, y en el Plan Director de Zihuatanejo-Ixtapa.
García Formentí, consideraba la arquitectura como una profesión de servicio, con resultados significativos para los usuarios, el entorno y la ciudad y aunque muchas veces se le presento como un arquitecto de la salud especializado en la construcción de edificios para ese género siempre defendió que el arquitecto debería tener los conocimientos y la capacidad para el desarrollo de cualquier género arquitectónico, en cualquier medio y en su momento histórico.
Interesado en el patrimonio arquitectónico de nuestro país participo en la restauración de obras como el Hospicio Cabañas y en el Plan de remodelación y conservación de la Catedral Metropolitana asociado con Alberto González Pozo, en la remodelación del Hospital de Jesús, en la reconstrucción y rehabilitación de la Antigua casa Juan Pablo en el Centro Histórico de la Ciudad de México, actualmente Centro de Educación Continua de la Universidad Autónoma Metropolitana o en pequeñas obras de reconstrucción de viviendas afectadas por los sismos en el Centro Histórico en el Programa de Renovación Habitacional.
Aunado a este volumen de proyectos con el apoyo de un importante equipo de colaboradores y en algunos proyectos específicos asociado con otros arquitectos paralelamente a este trabajo de coordinación García Formentí realizo dos actividades igualmente productivas: un resultado de su capacidad docente, primero en la Escuela Nacional de Arquitectura hoy Facultad; en la Facultad Veracruzana y como conferencista en muchas otras universidades en las cuales trasmitió de una manera sencilla, su práctica arquitectónica, su compromiso social y su responsabilidad ética.
La otra actividad, su compromiso con la profesión llamado compromiso gremial, al cual le dedico mucho tiempo y trabajo, como consejero, como miembro de la Junta de Honor del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México y una labor de la que se habla mucho pero que pocos se preguntan quién realiza,
las Normas y Reglamentos, elaboradas unas veces en cuerpos colegiados y otras con colaboradores o asociados, por enlistar algunas de ellas:
participó en: el Reglamento unificado de la Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal; el Reglamento de Construcciones del Estado de México; el Reglamento de Infraestructura Hidráulica del Estado de México; el Reglamento de Construcciones para las Entidades Federativas; el Manual de Vivienda, aplicado al Reglamento de Construcciones del Distrito Federal ONU- HABITAT; las normas técnicas del Reglamento de Construcciones del Distrito Federal; el Reglamento de Construcciones del Estado de Tlaxcala y muy importante su participación en la elaboración de los Aranceles Profesionales del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, en colaboración con Jaime Nanclares y Yolanda Snayder.
La obra de García Formentí a nivel aislado ha sido publicada en diversidad de periódicos, libros y revistas nacionales e internacionales, por la cual recibió diversos premios y reconocimientos, en el 2013 recibió el Premio Nacional de Arquitectura, que se otorga a través de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México.
Catalogar, analizar y presentar la obra de Enrique García Formentí es una tarea necesaria, la mayoría de ella está en pie y de toda existe material, su estudio y difusión es un compromiso de recuperar nuestra historia y con ella la de toda una generación que consolido el movimiento de arquitectura mexicana.
Cuernavaca 24 de junio de 2021
