viernes, mayo 1, 2026
Mario SchjetnanMonografías

Arquitectura de Paisaje

Arq. Mario Schjetnan Garduño

La Arquitectura es un objeto artificial, estático, que mueve al que la habita, con sus espacios, volúmenes, conexiones y servicios. Y su principal sentido poético radica en la manipulación de la luz y de la sombra como volumen. Somos cazadores de luz y sombra.

 La Arquitectura de Paisaje es el arte de crear espacios y ambientes a través del encuentro del cielo y la tierra.

La arquitectura y el paisaje comunican emociones, transportan al espíritu con sus planteamientos y son parte de una cultura.

El arquitecto paisajista manipula la superficie de la tierra para crear nuevas topografías, nuevos espacios, nuevos entornos. Nuestra materia prima está hecha de elementos naturales: sean los vegetales, minerales y acuáticos.

Además de otros, como el acero, el concreto y otros materiales minerales producidos y transformados. Construimos elementos horizontales y verticales que contienen, expanden, y comunican el nuevo espacio creado. Ambos, Arquitectura y Arquitectura de Paisaje, son profesiones que están orientadas a mejorar la calidad de la vida de individuos y comunidades. Sin embargo, la Arquitectura de Paisaje es además un mediador entre el usuario y el medio ambiente, siempre con el objetivo de mejorar ambos.

 La Arquitectura de Paisaje es por esencia transformativa y regenerativa; ya que toca vidas, seres, ecosistemas. La Arquitectura de Paisaje es dinámica y está viva: crece, evoluciona, se adapta, se transforma. Es ser y estar; es ante todo la creación del concepto de lugar. Genius Locii, el genio del lugar, la cualidad de crear. Pero también es trayectoria y movimiento. Es desplazamiento y recorrido. Es, esencialmente fenomenológica y temporal. Es luz ordenada por el tiempo, por la geografía, por las estaciones e inclusive, por la hora del día y su condición climática. Es atmósfera y es ambiente.

Nos conecta con el orden de la Naturaleza, señalando nuestro lugar dentro de un sistema mayor, cósmico. De ahí que la Arquitectura de Paisaje sea Arte: comunica y provoca emociones. Y genera una noción espiritual a través de ideas y conceptos. Y por lo tanto, forma parte del mundo de la Cultura.

El gran poeta mexicano Octavio Paz escribe en su libro “Poesía e Imagen” su definición de poesía y yo he tomado dichos conceptos y definiciones para arbitrariamente extenderlos al arte del paisaje: Dice Paz: “Frases, palabras, cuando se unen, el poeta crea, recita. Y Cuando compone, crea poemas. El poema (y yo añado, el diseño de paisajes), pueden ser metáforas, símbolos, alegorías, mitos, fábulas, memorias, remembranzas, e imágenes.”

El artista del paisaje compone su obra generando una noción de LUGAR a través de imágenes, atmósferas y espíritu. Continúa Paz, “El poema NO dice lo que es, sino lo que DESEA SER” Yo me permito añadir: la obra de paisaje es ante todo una aspiración. El Arte es la trascendencia de lo ordinario, por lo tanto: No toda la literatura es arte. No toda escultura es arte. Ni toda la música. No toda obra de paisaje es arte. El Arte trasciende cuando evoca y provoca emociones.

Cuando inspira, cuando invita a pensar, a reflexionar. Cuando cuestiona. Paisaje y Ciudad. La Ciudad es un artefacto complejo, un sistema construido en el tiempo por múltiples actores y agentes. Morfológicamente, consiste en espacios abiertos y cerrados constituidos por sistemas y redes de abasto, comunicación y movimiento: es decir, edificios, estructuras, vehículos, infraestructuras. Pero también de bosques y reservas naturales, parques, lagos, cañadas, ríos, senderos, jardines. y plazas.

La Ciudad es un sistema metabólico que genera energía, desechos y contaminación. Finalmente es un sistema natural, es decir un conjunto de ecosistemas, conformados por su geografía: topográfica, hidrológica, climática, geológica, y vegetativa y faunística. El Diseño Urbano es por lo tanto interdisciplinario. Es el lugar donde se reúnen arquitectos, arquitectos paisajistas, urbanistas y una gran variedad de ingenieros y científicos. El gran mito de nuestras escuelas de arquitectura es que el arquitecto es el diseñador absoluto de la Ciudad.

Tampoco es la ciudad de los ingenieros y las infraestructuras; es decir el diseño per se, de vialidades, drenajes, líneas de energía o transporte. No hacen por si mismas Ciudad. Todos, en conjunción unitaria diseñaremos la Ciudad inteligente, abierta, natural y sustentable. De aquí que el gran reto del Diseño Urbano o el Diseño de Ciudad, es establecer un balance, un equilibrio entre lo artificial y lo natural, entre la masa construida y el espacio abierto, entre lo público y lo privado, entre las infraestructuras y la Naturaleza. Ese balance es el que establece habitabilidad, equidad, belleza, y calidad de vida. Esa es la verdadera Ciudad Sustentable. La ciudad ideal que satisface las necesidades de TODOS. La que ofrece seguridad y salud; trabajo y desarrollo económico; movimiento y conectividad; cultura y educación; recreación y contacto con la Naturaleza; así como belleza y calidad de vida. Es uno de los medios reales para distribuir equidad, crear oportunidades y despertar aspiraciones. Sabemos que estamos bien lejos de producir ciudades ideales en nuestro país, tal y como la hemos definido anteriormente. Así que para los futuros urbanistas en el amplio sentido de la palabra, tenemos que crear nuevos paradigmas, establecer nuevos criterios y trabajar conjuntamente para acercarnos cada vez más hacia esa idealidad