viernes, julio 31, 2026
M. Alejandro Gaytán CervantesMonografías

Las 3,000 UNIDADES MÉDICAS RURALES IMSS-COPLAMAR

Una mañana, en la reunión semanal, del ingeniero Villanueva, subdirector de proyectos, obras y conservación, con el director general del IMSS, este le comentó:

–  Supongamos que necesitamos construir una pequeña clínica de un consultorio y los servicios que le son necesarios; que para hacerla ya cuentas con el proyecto y todo el material para su construcción en el lugar, que es el más alejado del país, para donde no hay ni carretera. Pero tienes, ya, a quién la construya, tanto técnico, como la mano de obra, además de todo el material necesario para construirla ¿Cuál sería el menor tiempo que te tardarías en su construcción?

–  Bueno, si ya tenemos todo en el lugar, creo que unos seis meses.

– ¡Cómo seis meses! No, es demasiado; urge construir esta unidad. Fija el menor tiempo posible en la obra, sin considerar los tiempos para llevar los materiales, las instalaciones y los que la harán, porque ya estarán ahí. Dos meses es el tiempo necesario. ¿Estás de acuerdo?

– Bueno, yo veo como, pero cumpliremos con esta petición de hacer la unidad médica. En dos meses la realizaremos.

– Entonces estás de acuerdo que es posible hacerlo así.

– De acuerdo.

– Bueno, entonces comprométete a hacer en dos meses, mil de estas unidades médicas.

– ¿Cómo que mil? ¡Hablamos de una!

– ¿Y qué diferencia hay? Una o mil, es igual. Mira, tienes seis meses para organizar tu equipo de trabajo; hacer el proyecto, cuantificar la cantidad de todo el material necesario para cada una, el equipo que requieren. Organizar a tu gente; el envío del material necesario. ¡Todo!

-Pues déjame hablar con la gente.

Villanueva llamó a su titular de construcciones quién inmediatamente evadió el compromiso, con el argumento de que tenía a toda su gente ocupada en las obras que se realizaban y que no podía distraer a nadie. Entonces le explicó la necesidad al Arq. Alberto Castro Montiel, jefe de proyectos, quién le dijo:

– Bueno: Esto está muy difícil, pero vamos a organizarnos, porque no podemos detener los proyectos que estamos realizando; esto es adicional y no es una tarea cómoda, pero en tres días te digo como lo haremos.

En una reunión urgente en la que nos explicó el compromiso que se nos venía encima, aceptamos el reto y nos pusimos de acuerdo en el procedimiento para participar.

Como el área de proyectos también estaba saturada de trabajo, nos correspondió hacerlo a mi área de Normas Técnicas: Por ello laboramos intensamente  en su preparación: Formamos equipos para hacerlo; definimos siete regiones y nuestro trabajo consistió en:

  • Desarrollar para las Unidades Médicas Rurales, UMR, un proyecto tipo, el mismo para todas las 1,000 unidades médicas.
  • Definir siete sistemas constructivos, con los que se pudiera garantizar su realización en cualquier lugar de la república.
  • Cuantificar el material necesario en cada uno de ellos, tanto de obra, como de instalaciones, ventanas, puertas y pintura.
  • Cuantificar el mobiliario y equipo necesario para cada una de las UMR y solicitar su inmediata adquisición y distribución.
  • Cada UMR tendrá un sistema de utilización de energía solar, para su sistema de comunicación por radio, así como su iluminación.
  • Todas las cubiertas serán de “Multipanel”, por la facilidad en su colocación, por ser un material prefabricado y fácil de colocar, y para evitar largos tiempos de armado, colado, fraguado, impermeabilización, etc.
  • Se participará directamente con el área médica, así como con el personal de conservación en cada delegación, para la definición de las ubicaciones de cada unidad, cuidando que el terreno sea lo más horizontal posible.
  • Establecer un completo y seguro sistema de suministros, que satisfaga las necesidades de todas las unidades médicas, pues su faltante pararía el programa.
  • Promover la participación de pasantes de arquitectura e ingeniería civil, que laboren como responsables en cada unidad médica.
  • Formar equipos regionales de trabajo coordinados desde el nivel central, con un control permanente de avances y solución de problemas.
Planta arquitectónica de las 3,000 UMR

Con estos planteamientos se llevó a cabo el Primer programa que sólo tuvo 890 UMR, pero en dos etapas se logró la construcción de las 3000 UMR IMSS-COPLAMAR requeridas.

El trabajo del equipo del IMSS fue intenso, pero el éxito se obtuvo con la participación de 1,000 pasantes de Arquitectura e Ingeniería, provenientes de 29 Instituciones de Enseñanza Superior, Universidades e incluso jóvenes provenientes de las Vocacionales del IPN, de sus especialidades en construcción de edificios:

Los materiales necesarios no existentes en el lugar se enviaron por camiones, aviones, helicópteros, e incluso barcos, cuando se trató de las UMR cercanas a la costa.

De la misma forma que a los pasantes de arquitectura, se contrataron a los médicos pasantes; quienes primero debían de trabajar un año en las UMR, para poder entrar a ser médicos IMSS.

Una de las 3000 Unidades Médicas Rurales. Terminada
Hospital Rural de Solidaridad. Terminado
Hospital Rural de Solidaridad. Terminado

El proceso de realización de los Hospitales de Solidaridad, por su complejidad y necesidades específicas de cada caso, requirieron su realización con los sistemas normales establecidos por el Instituto, con lo que cada proyecto fue realizado de acuerdo a las condiciones específicas de la población a servir, a la topografía y clima del lugar. La atención médica se extendió a una buena parte de la población rural.