viernes, mayo 1, 2026
José Luis Marín de L´HotellerieMonografías

José Luis Marín de L’Hotellerie en el IMSS

Arq. Alejandro Gaytán Cervantes 

FILMACIÓN DE UNA UNIDAD MEDICA

Me llamó Enrique García Formentí y me comentó que había llegado, con muy buena recomendación, un arquitecto que él no conocía; que estaría en mi área y me entregó un enorme documento con su currículo.
Ya en mi oficina hablé con él y le expliqué las funciones del área a mi cargo para que me señalara donde quería que fuera su ubicación; respondió:

  • De lo que se hace aquí no se hacer nada.
    Entonces duramos un buen rato charlando sobre sus últimos trabajos y me comentó que era maestro en la UNAM y en La Salle, donde daba diversas materias, y al continuar nuestra conversación me entere que en esta última había armado un taller de cine con el tema de arquitectura y que, además, dedicaba una buena parte de cada día a pintar, como lo que había hecho desde su niñez.


Me surgió una idea: Le comenté la posibilidad de filmar una película sobre un hospital que se encontraba en los procesos finales de su
construcción y estaba a punto de inaugurarse. Se trataba de la entonces Ginecoobstetricia 3-A en el “Parque de los Venados”, Hoy, Hospital General Rodolfo de Mucha.
Accedió de buen agrado y me solicitó material para hacerlo; le prometí escribir un guion y traerle mi super ocho con rollo y todo, que esa misma semana se introdujo profundamente en el tema; se dedicó a conocer el funcionamiento de las unidades médicas, en todo su proceso operativo. Rápidamente se relacionó con diversas áreas del Instituto desconocidas para mí; se enteró que en el instituto había un sitio dedicado a la difusión, entre otras, la cinematográfica y con su manera de ser muy propia, consiguió el préstamo de una cámara de 16 milímetros, y rollo suficiente para su filmación.
Por mi parte escribí un guion que, en su narración presentaba un concepto general de las funciones que tendría el nuevo hospital dedicado absolutamente a la ginecobstetricia y después iba analizando área por área el proceso del trabajo hospitalario, desde el acceso de las pacientes para dar a luz, hasta su egreso.
José Luis, con gran dedicación filmó estas secuencias, desarrollando un ágil material gráfico que recogía la llegada de las pacientes con sus familiares, que pasan a las áreas de exploración, labor, trabajo de parteo, recuperación anestésica y encamados, etcétera.

Para un mejor entendimiento; su excelente filmación, relacionaba las tomas arquitectónicas de cada servicio, con el proceso médico. Lo hizo en un documental que duró veinticuatro minutos. Después edito su material y le integramos sonido.

Coincidentemente una semana después, el arquitecto Guillermo Carrillo, nuestro jefe, nos llamó para que viéramos unos cortos que había mandado hacer sobre dos unidades médicas, que lo habían realizado personal especializado en los procesos cinematográficos y con los cuales estaba muy contento. Cuando nos pidió nuestra opinión sobre el material visto. Enrique, nuestro jefe directo comentó:

Los cortos que acabamos de ver son muy buenos, pero no se comparan con el material hecho en el área de Gaytán.

A ver, quiero verlo.

Junto con José Luis Marín lo exhibimos. Carrillo quedó realmente impresionado, comentó la importancia pedagógica del material y la excelente vista que hacía sobre la arquitectura del hospital. Me dijo:

  • A partir de hoy, tú eres el responsable de filmar todo lo que se filme sobre las funciones que realizamos en nuestra área.
  • Pero yo no sé nada de cómo hacer una película, dije; solo hice el guion.
  • Pues fue magnifico; nos hizo recorrer la secuencia arquitectónica de los espacios que configuran este hospital; así que es tu nueva responsabilidad
    Afortunadamente, aunque me preparé lo mejor que pude para afrontar este reto y hubo varias propuestas para su realización sobre otras unidades médicas, no se concretó la realización de otra película.

LA AMBIENTACIÓN DE LAS UNIDADES MÉDICAS

Con José Luis, que se convirtió en un gran mejor amigo, platicamos intensamente, sobre diversos temas de las funciones que realizaba mi área, entre ellas, el proceso de crear elementos que les dieran a las unidades médicas un sentido más amable, en el que los pacientes se sintieran en unos espacios no agresivos, que fueran como a lo que estaban acostumbrados a vivir día a día. Para ello, se determinó realizar cuadros pictóricos de buen tamaño para ser ubicados en las áreas comunes de las unidades, como las salas de espera; por lo que se creó un área de ambientación de las unidades médicas del IMSS, que me correspondió coordinar. Eran seis compañeros dedicados a hacer estos cuadros, en lienzos grandes para las nuevas unidades médicas y oficinas de la Institución.

Cada uno se tardaba una semana aproximadamente en terminar uno. Eran temas geométricos con pinturas hechas en colores planos. Recorrimos las áreas con los compañeros dedicados a ello y le comenté que era un proceso muy largo. La mañana siguiente tomó un lienzo y en unas horas terminó un cuadro del mismo tamaño que los demás realizaban.

El geométrico era estupendo, lleno de luz y contrastes; lo felicité por su buen trabajo, hecho con calidad y rapidez, ante el enojo y envidia de los demás compañeros, que habían establecido ya un sistema de elaboración, descansado, por saber que, en cada edificación realizada era necesario para colocarlos desde el día de su inauguración. Estuvo un rato pensativo y me dijo:

  • Para lo que se debe colocar en las unidades terminadas, esta no es la solución. Lo que se necesita es hacerlo con procesos que permitan obtener muchas copias de cada original, como puede ser la serigrafía; es que si se realiza un buen dibujo puedes transferir su imagen a una cartulina, las veces que creas necesario, que quieras.

Buscamos como hacerlo, pero los compañeros nos dijeron que no había equipo para imprimirlo de un gran tamaño, que apenas se podía hacer de dimensiones más reducidas.

Para obtener una muestra como ejemplo, José Luis en una cartulina dibujó a tinta del tamaño máximo que nos habían planteado, una iglesia colonial. El problema fue que, para realizar el proceso de impresión, se tardaron también una semana; arguyeron que era el tiempo necesario pues antes de imprimir se debía preparar el negativo para quitarle todos los imperfectos. Así se produjo la primera serie de serigrafías.

Al conocer los argumentos planteados por los compañeros, tomó una lámina de material transparente y sobre ella, directamente realizó su dibujo; De esa manera no hubo ya pretextos para hacerlo en tiempos adecuados; se imprimieron 80 copias que volaron en su colocación en diferentes nuevas las instalaciones.

Así hizo múltiples serigrafías y por lo tanto una enorme cantidad de cuadros que fueron ubicados en unidades nuevas y aún en las que ya estaban en operación. Entre ellos, realizó una madre cargando a su bebé que es el símbolo institucional; el cuadro gustó tanto que resulto un problema ya que la instalaban y al otro día se la habían robado.

Una doctora, responsable de una Especialidad Médica habló solicitando para su consultorio uno de ellos; la fui a ver y me confesó que la perdonara, el anterior ya estaba en su casa.

José Luis quiso hacer un cuadro ornamental en cartulinas más grandes, a color; sin embargo, los demás compañeros del área se opusieron. La excusa fue que había que hacer una selección a color, lo que la hacía demasiado costosa. Salvó el obstáculo haciendo cada color que debía tener su cuadro en una diferente placa transparente, imaginándose la posición que tendrían los colores utilizados.
Así, surgieron unas amapolas a colores, con gran calidad y gusto.

Especialidad en Edificios para la Salud
Entre las responsabilidades de mi área, se encontraba el programa de actualización del conocimiento, para todos los compañeros del área de Proyectos; para ello organizamos cursos y conferencias, sobre diversos temas, entre otros, con contenidos arquitectónicos, técnicos, históricos, de cultura general, de administración.
Me encontraba en la realización del programa del año siguiente, cuando recordé un curso que se había llevado a cabo en el CIESS, Centro Interamericano de Estudios de la Seguridad Social, que fue de gran valor para quienes lo tomaron, pues perfeccionaron su conocimiento sobre las condiciones especiales de las unidades médicas; por eso acudí al CIESS, para hablar con nuestra excompañera Zita de la Garma, recién encargada de esta responsabilidad, a quién le pareció muy bien y juntos diseñamos los contenidos del curso.

Cuadernos Arquitectura Docencia, dedicado íntegramente a edificios para la salud.

Cuando le presenté la lista de profesores, entre los directivos de Proyectos y otros especialistas, me dijo que no, que ella pondría a los maestros que impartieran las materias, pues los funcionarios del Instituto no sabían nada, lo que me pareció exagerado y pretencioso, así dejé de participar en esta propuesta.
Comenté esta contrariedad con José Luis, pues los profesionistas que había propuesto los consideraba los más calificados para su participación. Entonces él me propuso ver la posibilidad de que se organizara en la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Acudió al arquitecto Xavier Cortés Rocha, entonces jefe de Posgrado a quien le presentó la propuesta y le pareció estupenda la idea; as, iniciamos, con la estructura de la UNAM, la planeación del curso.
En poco tiempo por lo acelerado que lo requeríamos, se organizó, cumpliendo con los requisitos que para ello sugirió la División de Estudios de Posgrado. Al aprobarse se estableció la “Especialidad en Edificios para la Salud”, con duración de un año a tiempo completo, la que desde su inicio fue un éxito, pues ha producido múltiples arquitectos fortalecidos en el tema y hoy, ya especialistas en él tema.
Estas fueron algunas de las actividades en las que participó el arquitecto José Luis Marín de L’Hotellerie, hoy, aún en la distancia, mi gran amigo.