martes, septiembre 29, 2026
Juan José Diaz InfanteMonografías

Apuntes para la Historia de la Vivienda Mexicana de Plástico.

“Kalikosmia y Juan José Díaz Infante. Historia de una idea sobre el futuro.” (Tesis para obtener el grado de Maestra en Arquitectura,      

Universidad Nacional Autónoma de México, 2021).

Daniela Díaz Blancarte.

En la portada del número 25 de la Revista Calli de 1967, se muestran cuatro fotografías de una vivienda modular en plástico reforzado, diseñada por el arquitecto Juan José Díaz Infante y el artículo “Nuestro mundo actual y la habitación”, que aborda la crisis de vivienda en México y las propone de plástico como una solución viable para responder a esta crisis.

En ocasiones se ha descrito a Díaz Infante como un arquitecto controversial y es que hay muchos aspectos sobre su personalidad, sobre sus propuestas, son diferentes al pensar generalizado.

El análisis en esta ocasión son las casas que mencionamos, de plástico que desarrolló durante la década de 1960 en la que integró los espacios para un funcionamiento integral, durabilidad y el equipamiento necesario con el que contaba cada módulo, así como las instalaciones necesarias.

La geometría básica de la casa fue semiesférica, exteriormente compuesta por seis “gajos” de plástico reforzado a los que sólo se añadieron elementos como puertas y ventanas. Se contaba hasta con diez posibilidades de diseño y dos para la cubierta.

Su publicación fue un caso único en México, al mostrar el uso del plástico en la arquitectura; lo que, en las revistas mexicanas de arquitectura solo presentaban obras internacionales.

Expone su visión sobre el problema de la vivienda como un fenómeno mundial, cuyos números más alarmantes se dan en los países subdesarrollados. Reconoce los esfuerzos hechos para enfrentarlos, que no han sido suficientes al no encarar el problema desde todos los frentes: sociológicos, económicos, técnicos y formales.

En la portada del número 25 de la Revista Calli de 1967, se muestran cuatro fotografías de una vivienda modular en plástico reforzado, diseñada por el arquitecto Juan José Díaz Infante y el artículo “Nuestro mundo actual y la habitación”, que aborda la crisis de vivienda en México y las propone de plástico como una solución viable para responder a esta crisis.

En ocasiones se ha descrito a Díaz Infante como un arquitecto controversial y es que hay muchos aspectos sobre su personalidad, sobre sus propuestas, son diferentes al pensar generalizado.

El análisis en esta ocasión son las casas que mencionamos, de plástico que desarrolló durante la década de 1960 en la que integró los espacios para un funcionamiento integral, durabilidad y el equipamiento necesario con el que contaba cada módulo, así como las instalaciones necesarias.

La geometría básica de la casa fue semiesférica, exteriormente compuesta por seis “gajos” de plástico reforzado a los que sólo se añadieron elementos como puertas y ventanas. Se contaba hasta con diez posibilidades de diseño y dos para la cubierta.

Su publicación fue un caso único en México, al mostrar el uso del plástico en la arquitectura; lo que, en las revistas mexicanas de arquitectura solo presentaban obras internacionales.

Expone su visión sobre el problema de la vivienda como un fenómeno mundial, cuyos números más alarmantes se dan en los países subdesarrollados. Reconoce los esfuerzos hechos para enfrentarlos, que no han sido suficientes al no encarar el problema desde todos los frentes: sociológicos, económicos, técnicos y formales.

La alternativa es organizar una industria de la construcción mundial, cuyo objetivo sea la manufactura, mediante métodos de producción en masa de viviendas normalizadas; estas, producidas en fábricas podrían ser montadas en sus terrenos con libertad, a partir de distintos tipos y tamaños de piezas que sean ensambladas a la perfección, con requerimientos mínimos de mano de obra para su montaje, minimizando imprevistos que pueden surgir en el proceso.

Desde la perspectiva de Juan José, esto requeriría un cambio drástico en el diseño de las viviendas. Señala los avances en las industrias de automóviles, ferrocarriles, barcos, aeroplanos y viviendas espaciales.

De acuerdo con él, los diseñadores de estos han superado a los arquitectos en el uso de nuevos materiales y métodos de producción y, abiertos a los avances tecnológicos y las posibilidades aplicables a sus labores.

Por ello Juan José señala el alto valor del uso del plástico. Los poliésteres de fibra de vidrio reforzados son realmente estructurales; una especie de madera de alta resistencia en sus características de rigidez, baja conductividad térmica, resistencia a materias químicas y humedad; la idea del “diseño estructural” del ingeniero en plástico, debe ser aceptada por nosotros.” invita a los arquitectos, urbanistas y diseñadores, a unirse en la búsqueda de “soluciones para dar un techo a cada ser humano”.

El trabajo de Juan José en la década de 1960 se distingue por una búsqueda constante para desarrollar modelos de vivienda con nuevos materiales. Esto se señala desde 1962, con sus experimentos estructurales en acero y fibrocemento para la Casa Tequesquitengo, hasta 1969 con el desarrollo de la Casa Popular Durango, un prototipo de vivienda para trabajadores sindicalizados, como parte de un programa gubernamental del Estado de Durango. En esa década, el arquitecto no tenía interlocutores en el país, pues las propuestas de vivienda desarrolladas en esta década seguían otras líneas de en diseño, como en sistemas constructivos.

La pregunta que surge es por sus referentes, por el mundo intelectual con el que estuvo en contacto al pensar y trabajar en sus propuestas. Se han obtenido ya algunas respuestas preliminares basadas en el trabajo con su archivo personal:

Algunas de ellas apuntan a su viaje a Nueva York en 1964, como parte del equipo de Pedro Ramírez Vázquez para la construcción del pabellón de México en la feria mundial. En este viaje, pudo analizar las propuestas de distintos países en donde el plástico se usaba en elementos estructurales o fachadas, de pabellones como el de Estados Unidos diseñado por Charles Luckman o el Pabellón IBM diseñado por Eero Saarinen y Charles Eames. En California visitó la Monsanto House of the Future en la sección Tomorrowland del parque temático Disneyland en Anaheim. La presencia de distintos recortes de libros y revistas, algunos en inglés, otros en alemán en francés, sobre los plásticos, o propuestas experimentales de vivienda, permiten considerar que Díaz Infante dialogaba con círculos intelectuales internacionales.

Cuando publicó el proyecto de la Casa Popular Durango en el volumen 37 de la revista estadounidense House y Home de enero de 1970, esta casa se presentaba como la primera con un sistema constructivo completamente diseñado en plástico y estar ya en producción. En el artículo se habla del proyecto como el resultado de una década de experimentación de su autor en torno al plástico y las viviendas modulares; se señala además el escenario mexicano en el que surgió esta propuesta, quiénes la estaban considerando, quiénes ya la estaban produciendo, detalles de costos, de materiales y equipamiento, y detalles sobre el proceso de producción y montaje. El texto concluye la propuesta de Díaz Infante de exportar este modelo de vivienda, y expone un costo estimado para producirlas en Estados Unidos, desde 7 dólares por pie cuadrado con el modelo más complejo, hasta 2.40 dólares por pie cuadrado para el modelo más sencillo.

La publicación produjo distintas propuestas, de Estados Unidos y Canadá, de compañías interesadas en importar el modelo de vivienda De manera Juan José ingresó a la Society of Plastics Engineers, que lo invitaría a eventos para discutir las posibilidades del plástico para la industria de la construcción.

Casa Popular Durango fue desarrollada en 1969; además del gobierno mexicano, fue impulsada por la Asociación Nacional de Industrias del Plástico ANIPAC, así como su fabricante. Sin embargo, si destino no fue favorable. La primera intención del gobierno de Durango fue la de financiar la producción de 20,000 unidades de vivienda; sin embargo, solo se produjeron 4,000 y no todas se utilizaron como viviendas, el fin que fueron diseñadas.

Esta casa, al igual que la publicada en Calli 25 son ejemplos para construir la historia de la arquitectura en plásticos en México.

Queda aún mucho por saber de los interlocutores mexicanos en torno a este tema y también sobre el diálogo latinoamericano; sin embargo, es necesario recuperar evidencias sobre las obras arquitectónicas en plástico, de sus autores, o de la discusión del tema por terceros, porque conforma un primer paso para revisar la historia de la arquitectura en plásticos:

¿Qué pasó con estas propuestas y por qué no resultaron exitosas?

Las evidencias de estos intercambios pueden encontrarse en el archivo personal del arquitecto Juan José Díaz Infante.

En el número 7 de la propia revista Calli, correspondiente a los meses de julio -agosto de 2022, en su segunda época, aparece una propuesta de vivienda multifamiliar en material plástico del arquitecto Reinaldo Pérez Rayón.