Nuestra Arquitectura: Urbanismo y Diseño

La arquitectura es una actividad intelectual de reflexión, de buscar resolver tridimensionalmente las necesidades humanas, buscando una congruencia entre las soluciones generales y las particulares, así como la relación exacta entre cada elemento que se pretende emplear. Es realizar un sistema de procedimientos gráficos o escritos, para que una edificación pueda ser construida. Este proceso no es lineal necesariamente, sino que avanza y se examina una y otra vez. Se analiza cada solución planteada y sus consecuencias, tanto en los aspectos físicos, como con los requerimientos de los usuarios.
Arquitectura, es encontrar una solución integral, dando forma al espacio, con lógica, eficiencia y que sea capaz de emocionar. El resultado, de este proceso tortuoso, se logra por aproximación…
El diseño no tiene escalas, lo importante no es la dimensión, es el resultado. Un objeto arquitectónico, urbano o industrial, debe tener sentido, y reflejar el espíritu de la época en la que vivimos. Los estilos en la arquitectura no existen. La arquitectura debe de ser contemporánea, empleando la tecnología y los materiales del momento. Cualquier solución que tome elementos de otra época se convierte en escenografía. La arquitectura ha cambiado a través de las épocas por los cambios tecnológicos y sociales, no por las modas. Los arquitectos nos hemos dedicado a diseñar cada vez menos, relegando la estructura, las instalaciones y el diseño industrial y colaborando continuamente en equipos multidisciplinarios.
Una silla puede constar de 6 piezas, pero resolverla adecuadamente puede llevar el mismo esfuerzo que solucionar un edificio, que requiere de 6,000. Una silla se puede replicar miles de veces, en tanto que, en la arquitectura por lo regular, se construye solamente un ejemplar. Por lo que la tecnología empleada en la fabricación de un mueble u objeto puede ser más sofisticada que la aplicada en la construcción de un edificio. Dejemos de usar sistemas constructivos obsoletos, que no han cambiado desde tiempos babilónicos, a los nuevos sistemas, que emplean nuevos y mejores materiales, sistemas constructivos ligeros, en un proceso parecido a la tecnología empleada en la fabricación de autos o de aviones.
El proceso de diseñar una edificación de la escala que sea debe resolver, además de los aspectos que conocemos, -la topografía, las orientaciones, el contexto, el programa de necesidades del cliente o usuarios, el costo, los tiempos, etc.…-, temas de sustentabilidad, recuperación y tratamiento del agua, bajo consumo de energía, y un eficiente proceso de construcción que contamine lo menos posible el medio ambiente.
La arquitectura, la actividad cultural más importante de la humanidad, debe disminuir su impacto contaminante y ayudar a reducir los efectos del cambio climático. Busquemos la honestidad constructiva; que los usuarios entiendan como se construyó, la lógica de cada gesto, de cada elemento, de cómo funciona, de que nada es fortuito, todo responde a una razón.
El lujo es el espacio, no el costo relativo de algún material. Un Producto económico bien empleado es mucho mejor que el material más caro, mal empleado. Y no se puede pasar por alto que el mejor material de construcción; no es el acero, el concreto o el tabique, sino la luz. Como penetra la luz en el espacio, como cambia en las diferentes horas del día y como el espacio se moldea gracias a ella.
Los arquitectos empleamos las herramientas del dibujo para comprender y explicar la edificación, desde lo general hasta los más pequeños detalles, que deben resolverse. Una edificación construida, sin el proceso completo de dibujar y resolver cada esquina y entender su relación entre las diferentes piezas, es una oportunidad perdida, de las que se han llenado nuestras ciudades.
El proceso de dibujo, entendiendo las particularidades de cada solución que se pretende emplear, toma tiempo. Así como se dice que no se puede hacer un buen edificio con un mal cliente, tampoco se puede hacer un buen edificio sin el tiempo necesario para reflexionar, y comprender cada decisión que se tome, y que debe ser congruente con el todo, diseñando una solución que resuelva todos los requerimientos.
