viernes, mayo 1, 2026
Jorge Ponce Amezcua

El agua:

Eje de un Plan de Restauración Ambiental para la Metrópoli

El Plan de Restauración Ambiental de la Ciudad de México y su Región promueve una nueva visión para la gestión del agua en el área, así como el desarrollo de alternativas productivas para los lagos que deberían existir en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). Sin esta iniciativa, este espacio crucial de la República Mexicana enfrentará un inminente colapso debido a la escasez de agua en un futuro muy cercano.

Aquí se presenta una síntesis del Plan Maestro para la Restauración Ambiental de la Ciudad de México y su Región, que abarca desde los Volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl hacia el oriente, la Sierra de las Cruces hacia el poniente, y la Mesa Grande en Hidalgo hacia el norte, incluyendo administrativamente parte del Estado de México y la Ciudad de México completa.

Las acciones para el manejo del agua incluyen:

  • Establecimiento de un sistema de abastecimiento de agua potable.
  • Redistribución hidráulica de la Región para satisfacer las necesidades actuales.
  • Implementación de un sistema integral, pero considerablemente menos vulnerable que el actual, para el manejo de drenaje y aguas residuales.
  • Creación de una nueva división hidrosanitaria de los diversos núcleos interdependientes; Núcleos Verdes.
  • Reducción del riesgo y derroche de recursos del sistema actual.

Este plan ha sido meticulosamente diseñado para desarrollar una proyección estratégica a largo plazo que sitúa al agua como el eje central de un plan de restauración ambiental para la metrópoli.

Uno de los principales objetivos del proyecto es hidratar con agua limpia el antiguo sistema de lagos. Sin embargo, esto se complica debido a diversas circunstancias sociales, económicas, administrativas, financieras, de propiedad del suelo, históricas,

productivas y, especialmente, aquellas relacionadas con el medio ambiente, como topografía, edafología, hidrología, geohidrología, climatología, características ecológicas específicas, y recursos disponibles y potenciales, entre otras. Es necesario

estudiar estas circunstancias con detalle para definir estrategias específicas para cada uno de los núcleos.

La hidratación con agua limpia el antiguo sistema de lagos, se restaurarán los hábitats lacustres degradados, adaptándolos a las necesidades sociales, técnicas y productivas deseables y factibles en un horizonte futuro a mediano plazo. Esto se lograría mediante una serie de lagunas, estanques, acequias y canales.

El sistema comprende los lagos Chalco-Tláhuac, Xochimilco, Zumpango, Xaltocan y Texcoco. La extensión rehidratable abarca aproximadamente 450 km2 (45,000 has.) con una capacidad de almacenamiento de alrededor de 1,350 millones de m3, equivalente al

70% del consumo anual de la ZMVM. La hidratación de los lagos, que

fueron artificialmente drenados, se realizaría para convertirlos en elementos centrales de un nuevo sistema que facilite el manejo del agua en la ciudad y aproveche su gran potencial productivo. Se construirían cuatro sistemas lacustres para adaptarse a las condiciones topográficas actuales y eliminar los riesgos de inundación de la ciudad, promoviendo la integración social en un sistema productivo y sustentable.

Es importante destacar que la rehidratación o restauración de los lagos no implica provocar grandes inundaciones, especialmente en el caso de Texcoco, lo cual sería técnicamente inadecuado, riesgoso, costoso e impracticable debido al nivel del Zócalo, que se encuentra a 8 metros por debajo del nivel medio del lecho de Texcoco, además de los problemas de evaporación del agua y la complicada tenencia de la tierra.

La rehidratación implica la organización de una operación gradual para construir elementos interdependientes, como lagunas, estanques, reservorios, acequias, canales, etc., cuyo diseño y estrategia de crecimiento permitan la circulación del agua y su uso continuo con diversos objetivos, como:

La producción acuícola;

El tratamiento biológico complejo;

La producción de biomasa y;

La reducción de los volúmenes de lodos residuales.

La producción de compostas de calidad destinadas a mitigar el problema de la erosión es una de las propuestas clave. Además, se plantea la organización de un sistema complejo de tratamiento para potabilizar y almacenar agua (1,350 millones de m3), así como la generación de energía, entre otros aspectos, sin dejar de mencionar

su potencial recreativo y turístico asociado. En resumen, el interés fundamental es la reconversión productiva para lograr un sistema menos vulnerable desde el punto de vista ambiental y de seguridad. Todo lo anterior implica nuevos enfoques en la planificación urbano-regional, hidráulica y ambiental.

Se proponen nueve nuevos distritos hidráulicos, seis de los cuales estarían conectados directamente a lagos o secciones de lagos, y tres a vertientes serranas, con el fin de establecer nueve grandes circuitos de abastecimiento, utilización, producción y reciclaje. Estos distritos se subdividirían en núcleos hidrosanitarios interdependientes o Núcleos Verdes, que son segmentos territoriales cuyas dimensiones y extensión corresponden a sus usos del suelo, localización y características de población. Los tipos de núcleos varían y atenderían a segmentos urbanos de 5,000 a 20,000 habitantes cada uno, con sistemas compactos de colección de agua de lluvia, tratamiento de aguas residuales, separación de residuos sólidos, producción de energía y otras funciones.

La Zona del Valle de México se dividiría en alrededor de 800 núcleos, formando un sistema complejo de elementos interconectados e interdependientes, en lugar del actual sistema unidireccional. “Con un tubo de entrada y otro de salida” resultado de decisiones históricas que presentan grandes riesgos para la misma ciudad y su contorno.

Algunos de los problemas asociados al sistema de manejo de agua actual incluyen la dependencia extrarregionala de agua, la vulnerabilidad estratégica y la extracción de agua de los lagos rehidratados y captación.

El Plan de Restauración Ambiental de la Ciudad y su Región tiene un gran potencial de auto sustentabilidad debido a las condiciones orográficas y climáticas de la región. Se incluye la construcción de un sistema de micro presas y pequeñas lagunas de regulación de afluentes, así como la construcción de Núcleos Verdes para eltratamiento y manejo de residuos. Existen riesgos significativos para la salud pública asociados al uso de aguas negras sin tratar para la producción de alimentos.

Es crucial considerar escenarios resultantes de circunstancias reales y objetivas para evitar el colapso de un sistema altamente dependiente de recursos extrarregionales y extremadamente vulnerable. Grandes calamidades pueden evitarse mediante intervenciones relativamente económicas y técnicamente viables en el tratamiento de aguas residuales.

cnico y un desperdicio de recursos llevar aguas residuales a lugares distantes cuando podrían tratarse localmente. Un ejemplo claro es la inundación con aguas negras de algunas colonias en Chalco, donde se registraron niveles de hasta 2.5 metros durante una semana debido a una rotura menor en un bordo del Canal de la Compañía. Esta situación podría evitarse si se utilizaran las aguas limpias del volcán mediante el tratamiento de las aguas residuales de poblados cercanos como Amecameca, Tetela del Volcán y otros más. De esta manera, al menos las inundaciones en Chalco serían con agua limpia.

La rehidratación de Texcoco y sus lagunas podría realizarse también con agua limpia, lo que contribuiría significativamente a la mejora del entorno ambiental.

Además del sistema de captación de agua pluvial en las montañas y los lagos, se propone la instalación de un entramado de tanques de almacenamiento de agua. Estos tanques elevados podrían almacenar volúmenes del orden de 200 millones de m3, equivalentes al 10% del volumen de consumo, y generar suficiente trabajo durante al menos 10 años para diversos profesionales, como constructores, ingenieros, arquitectos, albañiles y escultores que podrían encontrarse en receso

prolongado o en situación de quiebra. Este tipo de proyectos serían especialmente beneficiosos para apoyar a las pequeñas empresas y revitalizar la economía local.

Otro objetivo fundamental en el diseño de un sistema más complejo y sofisticado para el tratamiento de aguas residuales, con el fin de cumplir con la Norma NOM-ECOL003, es la implementación de núcleos interdependientes y múltiples etapas de tratamiento. Esto permitiría reducir significativamente los volúmenes de lodos

residuales y garantizar un control estricto sobre la calidad del tratamiento y los usos subsiguientes del agua tratada.

Existen equipos con tecnologías probadas y en funcionamiento para el tratamiento de aguas residuales, en los cuales las partículas orgánicas son aprovechadas para la producción de energía, a diferencia de los tratamientos primarios propuestos, cuyos principales subproductos son lodos activados que requieren procesos adicionales y grandes áreas para su disposición final.

Desde el punto de vista financiero, tiene más sentido a mediano plazo la construcción de un sistema compuesto por numerosos microsistemas amortizables y rentables, con esquemas de financiamiento flexibles y diversos, en lugar de apostar por un único sistema que resultaría difícil de financiar sin recursos costosos y necesariamente subsidiados.

Es fundamental considerar el agua como un recurso que puede generar riqueza en lugar de percibirlo como un gasto ineludible para el sector público. Un sistema financiero coherente debe buscar la eficiencia en la gestión de los propios recursos y establecer un precio justo y razonable en lugar de depender ineficientemente de recursos externos y transferir los costos crecientes, como los subsidios, a los impuestos para “equilibrar” el precio.

Un buen objetivo económico debe incluir bajos costos, precios justos, alto rendimiento para la expansión y mejora del sistema, y calidad en el producto final. Para lograr estos objetivos, es crucial considerar al agua como un elemento de producción y generación de riqueza en lugar de percibirlo como un gasto sin límites previsibles que recae en el contribuyente.

Además, las pérdidas directas extrarregionales que resultan de una utilización ineficiente de nuestros propios recursos se hacen evidentes al considerar el caso de los 25 m3/seg. que son importados desde otras regiones para la producción de biodiésel. Estos recursos podrían ser utilizados localmente, por ejemplo, en la iluminación pública, lo que permitiría desconectar; al menos algunos de los ríos-avenidas que corren de poniente a oriente de la red eléctrica principal y, de esta manera, reducir parcialmente los gastos asociados.

Plan Conceptual Urbano y Ambiental

En Cutzamala, la expansión de la zona de riego en 5,000 hectáreas, capaz de producir 100,000 toneladas de hortalizas cada temporada, no solo implicaría un ahorro energético al prescindir de fuentes externas, sino que también generaría beneficios adicionales al utilizar esa energía en otras áreas. Es crucial establecer una espiral de crecimiento a través de la producción, que es el único motor económico conocido, en lugar de reforzar el círculo vicioso del gasto inercial y siempre creciente.

La utilización eficiente de nuestros propios recursos conduce a la armonía regional, un aspecto importante que no siempre se considera en los cálculos económicos. El plazo de construcción del sistema completo es de 25 años, y desde el primer año podrían desconectarse; partes de la ciudad del gran sistema único de abastecimiento y descarga, así como, en algunos casos, del sistema

                                                                                                          25

de generación de energía. A continuación, se presentan algunos de los núcleos con potencial de generación de energía:

Estos son algunos de los núcleos con potencial de generación de energía:

 Central de Abastos (solar y biogás)

Ex volcán de Yahualique en la Sierra de Santa Catarina (geotermia)

 Bordo de Xochiaca (biogás)

 Sistema de microempresas en el poniente: Tarango, Lomas, etc.     (hidroelectricidad).

Además, es factible llevar a cabo la reconversión funcional de los cuatro ríos; actualmente entubados, como La Piedad, La Magdalena, Consulado, Churubusco, entre otros, para la generación de biodiésel a partir del tratamiento de aguas residuales, principalmente domésticas. Este biodiésel podría ser utilizado para iluminar las avenidas correspondientes y así desconectarlas; del gran sistema eléctrico.

Es crucial considerar la segregación de las zonas industriales, al menos para la iluminación pública autónoma de la red eléctrica, aunque manteniendo la posibilidad de conexión en caso de emergencia. El plazo del sistema, alcanzando el 70% de su implementación en el mediano plazo, coincide con el 700 aniversario de la fundación de México-Tenochtitlán.

Entre los proyectos asociados al plan, se propone la construcción de un sistema multimodal de transporte (navegable y de superficie) desde las zonas habitacionales obreras (Neza, Iztapalapa, Chalco, Los Reyes, Chimalhuacán) hasta las zonas industriales del Estado de México (Tlalnepantla, Naucalpan, Ecatepec), mediante la conexión del Canal de la Compañía con el Río de los Remedios. Esta construcción sería capaz de transportar alrededor de 2 millones de viajeros al día y cumpliría varios propósitos: servir de dique entre el Lago de Texcoco rehidratado y la ciudad; la infraestructura vial y el transporte ferroviario serían construidos en la meseta de los dobles taludes que limitarían el canal navegable, con el fin de evitar la especulación del suelo y el crecimiento urbano a sus costados; y formaría parte del sistema desregulación hidráulica junto con el Dren General del Valle.

Sus ventajas importantes incluyen la descongestión de la Ciudad de México y la reducción del tiempo de traslado entre puntos distantes (actualmente de hasta 2.5 horas por viaje entre Chalco y Tlalnepantla) a solo 30 minutos.

Otro factor crucial es la inversión de recursos en la investigación aplicada al tratamiento del agua, para desarrollar tecnologías propias en el corto y mediano plazo y limitar la dependencia tecnológica en el manejo del principal recurso estratégico.

Asimismo, es posible la reconversión funcional de los ríos; actualmente entubados, como La Piedad, San Joaquín, La Magdalena, Consulado, entre otros. La hidratación de los lagos artificialmente drenados se llevaría a cabo para convertirlos en elementos centrales en un nuevo sistema de manejo del agua en la ciudad y aprovechar su gran potencial productivo. Esto se lograría mediante la construcción de cuatro sistemas lacustres, adaptándose a las condiciones topográficas actuales, eliminando los riesgos de inundación de la ciudad, permitiendo la rehidratación del suelo de forma gradual, evitando las pérdidas por evaporación y promoviendo la integración social en un nuevo sistema productivo y sustentable.

Una Nueva Visión de Agua

De manera concisa, se propone construir sistemas complejos para el manejo ambiental y energético, compuestos por núcleos interdependientes. Estos núcleos albergarían procesos como el reuso del agua, reciclaje, captación de agua pluvial, generación de energía, manejo de residuos sólidos y segregación de zonas industriales. El objetivo es transformar los grandes asentamientos humanos en elementos sustentables e interdependientes, reduciendo riesgos y dependencia de recursos externos.

“El agua no solo es un elemento del paisaje, sino un recurso vital para la vida.

Resolver los problemas relacionados con su manejo es crucial para restaurar la vitalidad de la ciudad. Las principales medidas incluidas en el plan son:

1. Reestructuración de los sistemas de abastecimiento y tratamiento de agua.

2. Re distritar el sistema hidráulico regional.

3. Restauración de 480 km2 de hábitat lacustre degradado en las zonas de Texcoco, Zumpango, Xaltocan, Tláhuac, Chalco y Xochimilco, convirtiéndolas en áreas abastecedoras de agua y alimentos para la metrópoli.

4. Construcción de un extenso sistema de captación, conducción,

almacenamiento y distribución de agua pluvial utilizando lagos y vertientes de las sierras al oriente y poniente.

5. Nueva división hidro-sanitaria regional basada en:

a) Núcleos Verdes (núcleos hidro-sanitarios interdependientes) para

aprovechar residuos.

b) Pequeños sistemas con límites definidos administrativa, social, técnica y financieramente manejables.

c) Reducción del factor de riesgo del gran sistema.

6. Conexión mediante un sistema de transporte multimodal (fluvial-terrestre) entre principales zonas industriales y zonas de vivienda obrera.

7. Segregación de zonas industriales y su conversión en Núcleos Verdes industriales para un mejor manejo de aguas residuales, sistemas de reciclaje o reúso, riesgos y residuos industriales peligrosos.

ALCANCES INMEDIATOS:

Estudio de factibilidad técnica; Estudio de factibilidad financiera; Mapeo y Plan de la Región hidráulica o Cuenca; Un Plan de Manejo Ambiental Regional.

Exactamente, la falta de agua en México no se debe a una escasez absoluta de recursos hídricos, sino más bien a una serie de problemas relacionados con la gestión inadecuada de estos recursos y el deterioro ambiental. La deforestación, la degradación del suelo y el cambio climático son factores que contribuyen significativamente a esta problemática.

Es esencial adoptar medidas efectivas y sostenibles para abordar estos desafíos, que van desde la conservación de los ecosistemas naturales hasta la implementación de políticas de gestión del agua más eficientes y equitativas. Además, es crucial reconocer y actuar en consecuencia ante los impactos del cambio climático en los patrones de precipitación y en la calidad del suelo, así como en la biodiversidad y la vida silvestre.

¡El Agua!

¿En México falta el agua? Quien afirme que hay escasez de agua en México está engañando o carece de un entendimiento claro sobre la situación.

Lo que realmente enfrentamos es una administración deficiente, no solo del recurso hídrico, sino también de los elementos fundamentales del entorno que promueve su existencia: los suelos fértiles, saludables y, por supuesto, nuestros bosques.

El antiguo bosque de oyamel se encuentra en un estado menguado, lo que refleja el tremendo daño ambiental que le hemos infligido. Las medidas tomadas por los políticos durante sus breves y, a veces, despotricados mandatos son claramente insuficientes y altamente demagógicas.

El calentamiento global, una realidad innegable, está provocando cambios significativos en los patrones de lluvia, viento, radiación solar y humedad atmosférica. Estos cambios, a su vez, impactarán en la calidad de los suelos, su humedad y la disponibilidad de agua en las capas subterráneas, lo que tendrá graves consecuencias para la biodiversidad que habita en la superficie del planeta, incluyendo hongos, plantas, animales y seres humanos.

Es urgente implementar medidas drásticas, efectivas y coherentes con la magnitud de los daños que se anticipan.

Sufrimos en México desventajas importantes que se expresan en una sociedad desinformada o mediatizada, así como una fuerte aversión a la ciencia y a la lógica y la ignorancia, que es la carencia total de sentido de comunidad, sin contar con las estructuras sociales y mecanismos de participación en beneficio social, que busquen y quieran resolver los problemas en beneficio general en lugar del onanista beneficio individual.

Los arquitectos e ingenieros enfrentamos una tarea monumental.

Para ilustrar este optimismo, consideremos un dato revelador: En la subcuenca del río Cavichi, un afluente del Lerma, con una extensión de aproximadamente 73,000 hectáreas, la precipitación media anual alcanza los 900 mm. Esto significa que la precipitación bruta promedio, antes de tocar el suelo o las hojas de los árboles, equivale a 657 millones de metros cúbicos (1 hm3 = 1,000,000 m3). Esta cantidad es suficiente para abastecer anualmente hasta a 12 millones de personas con un consumo diario de 150 litros por persona.

Sin embargo, de esta abundante precipitación, apenas se captura menos del 5% en instalaciones diseñadas para tal fin. La mayor parte del agua fluye sin control hasta mezclarse con las aguas altamente contaminadas del río Lerma, debido a la falta de cobertura forestal y la erosión del suelo.

Esto demuestra que las soluciones al Problema del Agua; deben abordarse a esta escala monumental, a pesar de que la sabiduría convencional pueda sugerir soluciones más simples, como instalar un tinaco en el patio de cada casa para recoger agua de lluvia, lo cual es importante para la salud, evitando aguas ácidas, entre otros aspectos clave.