Reciclo-ducto
Mixquic-Chapultepec

A principios del 2008 el Ing. Luis Bolland Carrere, miembro de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, primera en América continental y cuarta en el mundo, nos propuso hacer, en forma conjunta, una propuesta para restaurar los respiraderos del acueducto Mixquic-Chapultepec, construido con motivo del centenario de la Independencia de México; estructuras que se construyeron en 1905 en anticipación a estas festividades.
Interesante planteamiento para la restauración -que no se ha hecho, por cierto-, al que pronto, y con la intención de darle algún uso a una estructura urbana abandonada, aunamos la propuesta de reconvertir y modernizar su uso para construir una línea en ambos sentidos que manejara aguas residuales tratadas para las áreas verdes de la ciudad y algunas industrias, así como para regresarle a Xochimilco parte de su aportación hidrica.
A esa primera línea transversal uniríamos el tramo del antiguo acueducto de Chapultepec al Salto del Agua y, en la misma agua del sector de la zona de Tacuba a Tenochtitlan y que pasa por la ahora calle de Tacuba y, hacia el poniente, hasta el sector Tacuba. incluimos el acueducto de Santa Fe-Chapultepec y, con eso y un par de tramos más, formamos una estructura de reciclaje de agua para toda la ciudad que partiera desde el Tepeyac al norte, hasta Mixquic al Sur, Santa Fe y Guadalupe al poniente y el Viaducto Miguel Alemán al oriente hasta la Gertrudis Gómez y así, servir a la ciudad con las muy necesarias aguas residuales tratadas aprovechando las estructuras en desuso y mejorando o ampliando otras infraestructuras en punto de caducidad. Presentamos las propuestas a los funcionarios que consideramos apropiados y pertinentes con el éxito conocido hasta hoy: Ninguno. Posteriormente la propuesta fue presentada en un par de foros públicos con la consecuente decepción rotunda que este tipo de propuestas consigue para sus autores.

Otras propuestas, como la de la Central de Abastos Solar, las presentamos con el mismo fracaso rotundo, tanto en foros como a las autoridades de la ciudad y de la misma CEDA. Ellas, corrieron la suerte de las buenas ideas en México: los autores no reciben beneficio alguno, si no es que, hasta insultos, pero bueno, ni el crédito básico, aunque, para los que logran hacerlo, implique un muy buen negocio y laureles en la testa para la autoridad que lo autoriza. En México las ideas aparecen por generación espontánea en la mente de los profusos –y profusas- autorizadores(as) en turno.
Pero volviendo al tema que nos ocupa: por increíble que parezca, en la ciudad de México no hay plantas de tratamiento de aguas residuales y las áreas verdes, aunque las pipas digan “aguas tratadas”, se riegan con agua potable que puede venir de Xochimilco o de Cutzamala. El costo de esas aguas es enorme. La ciudad tiene unas 4,200 ha de áreas verdes que requieren de algún tipo de cuidado hídrico en temporada de secas o de plano riego constante sin contar la infinidad de jardines privados. Por ponerle un ejemplo: ¿sabía usted, acucioso lector, que la Alameda Central se riega con agua que se lleva desde Chapultepec por un tubo a lo largo del Paseo de la Reforma? Y así por el estilo.
El caudal enorme de aguas residuales que produce la ciudad, como ya se ha señalado anteriormente, es de alrededor de 40 m3/seg. y de los que se tratan un 7% apostando con ganas y por supuesto se desaprovecha el potencial gigante de esas aguas. Lo de la PTAR del cerro de la Estrella se manda a Xochimilco y son unos 2 m3/seg. Aunque su capacidad sea mayor.
Nuestra propuesta va en el sentido de que los proyectos no impliquen más y más gasto de dinero para la ciudad, sino de que, además de “pagarse solos”, sean productivos y por lo tanto, redituables y, si se quiere verdaderamente poner en práctica la bandera de la sustentabilidad, habrá que plantear como principio de proyecto, que éstos no requieran de enormes inversiones -que generalmente se sufragan con préstamos internacionales que obviamente hay que repagar con los respectivos intereses a muchos años-, cuando la ventaja de los proyectos productivos es que solo hay que invertir en la primera parte o etapa y las siguientes deben ser autofinanciables y productivas en dinero. Adicionalmente habría que crear la figura del DRO público, para saber quién o quiénes sean los responsables por los desperfectos y complicaciones futuras y, en esa línea, el DRF(director responsable financiero) para que no se les haga tan fácil adquirir responsabilidades que saben que no tendrán que cumplir.

Descripción general: El Reciclo ducto â, Mixquic-Chapultepec tiene una longitud de 24 km, aprox., cuenta con 24 PTAR, una por kilómetro en una primera etapa. Colecta las aguas residuales de las avenidas que bajan del poniente; no trata todo el volumen sino sólo la parte correspondiente a la capacidad instalada. Las PTAR que proponemos son Biotechna o similar, que funcionan a base de microalgas que metabolizan la materia orgánica y otras partículas suspendidas y en modo estéril, el proceso de digestión resulta en la auto floculación de un producto equiparable a un biocombustible que puede ser usado para generar energía para el alumbrado público en esa primera etapa.
El agua tratada se separa de lo floculado y puede pasar a un proceso de limpieza adicional. En términos de dinero, produce unos 2 millones de pesos diarios muy conservadoramente. Con seguridad habrá quién esto le parezca poco… de todo hay. No sé si es tan poco cuando es una inversión que se liquida en 500 días y a partir de entonces cuesta el 10% del ingreso en un lugar que ahora produce cero y solo causa gastos y dolores de cabeza.
Desde Mixquic hasta Xotepingo existe el acueducto original que está formado por una elegante bóveda de sección parabólica de unos 2.5 m de base por 2.8 de altura, aprox., construida con ladrillo de terracota. La bóveda, hasta donde sé, se suspende en Xotepingo y aparece de nuevo hasta la avenida Nuevo León y de ahí hasta la antigua casa de bombas de Av. Patriotismo esquina con Alfonso Reyes, donde ahora está el edificio que fue de Comercio Exterior y que “endenantes” ocupaba el hermoso edificio de las Tortugas, que a algún funcionario irresponsable se le ocurrió llevar a Tlalpan. Esa fuente de las Tortugas es propiedad histórica de la Colonia Hipódromo de la Condesa y en mi opinión debe regresar a su lugar de origen. ¿Qué pasó con el tramo de Xotepingo al Viaducto? ¿Está enterrado? ¿Demolieron la bóveda? ¿Y las torres? ¿las tiraron a la basura porque estaban viejas las piedras? ¿y los capiteles? ¡En la Condesa tiraron literalmente a la basura las piedras volcánicas labradas a mano en 1925-30 que formaban las guarniciones de las banquetas y pusieron en su lugar guarniciones de concreto de calidad bastante regular.
