viernes, mayo 1, 2026
Enrique García Formentí

Sobre Enrique García Formentí.

Quisiera comentar sobre la gran persona que fue Enrique García Formentí, siempre preocupado por su país, México, en el que creía y admiraba; el gran cariño a su universidad, la UNAM, la que siempre respetó y con un gran orgullo representó.

Comprometido con la Arquitectura Social, especialmente para la salud y la vivienda, visionario en su diseño y adelantado a su tiempo en sus grandes obras, ponderando la justicia social y las necesidades colectivas;  “La arquitectura se crea para servir al hombre y la sociedad”. Arquitecto innovador, progresista, de vangurdia, definido en sus conceptos, respetuoso con el entorno y con la naturaleza en sus proyectos de gran diseño.

Estudioso de las artes, literatura, pintura, escultura, fotografía y ante todo arquitectura, su pasión. Nunca abandonó su apetito de conocimiento, revisando, comentando lo que se producia en el mundo de la arquitectura.  Con su pasión por los libros, unía a amigos y familiares.

Por su compromiso por la Sociedad, nunca le preocupó la inauguración de sus obras; decía que el momento más grande era cuando eran habitadas, en uso; ver a la gente disfrutarlo y que tuviera funcionalidad a traves del tiempo.

Fue un hombre sencillo. Sus palabras cuando recibió el Premio Nacional de Arquitectura, marcan su pensamento: “Es un privilegio haber ayudado a los más necesitados”. Congruente con sus palabras, propone un camino para el futuro de la Arquitectura Social en México y el Mundo, apasionado en su idea de alcanzar una sociedad más justa y libre.

Enterado por lo que ocurría en el mundo, comentaba lo que acontecía en su querido México, optimista, luchador, perfeccionista en sus conceptos y con gran imaginación como en mi opinión deben ser los arquitectos. Persona justa y nunca con un rencor, claro, cariñoso, respetuoso y libre en su forma de pensar y de actuar; hombre ejemplar, de grandes valores. Gran apasionado de la Arquitectura, con su pluma y papel dispuesto a explicar o a dibujar cualquier cosa, su imaginación inagotable y realmente admirable.