La otra Arquitectura
Al visitar la muestra de arquitectura de la ciudad de México, que se presentó en París y Madrid; encontramos muestras significativas, realizadas en los últimos diez años en nuestra ciudad, proyectos con una calidad indiscutible que revelan la excelencia de la arquitectura que realizamos en esta metrópoli y en nuestro país; pero consideramos que son proyectos y obras elaboradas para atender a las elites de este país, las cuales son mexicanas y los arquitectos tenemos que satisfacer sus requerimientos con nuestro mayor esfuerzo y capacidad.
Sin embargo, salvo dos proyectos, uno de Sergio Mejía y el otro de nuestro despacho, no existieron en la muestra obras de arquitectura realizadas para atender las necesidades de la gran mayoría de la población; obras que correspondan al gran esfuerzo nacional en el que debiéramos estar comprometidos de acortar las desigualdades existentes en nuestro país.
Por eso el nombre de estos comentarios es: “la otra arquitectura” que plantea crear espacios, edificios para beneficiar a la mayoría de la población de nuestro México. Y recordé que, en la época anterior, los proyectos y edificaciones más importantes eran los edificios públicos, escuelas, hospitales, edificios de gobierno.
Creo que los arquitectos, hemos perdido el interés por participar en esta arquitectura de vivienda y equipamiento para beneficio de los más, y estamos concentrados en obtener obras espectaculares, ubicadas en los sitios privilegiados de la ciudad.
Es verdad que en la actualidad el prestigio arquitectónico se gana haciendo arquitectura espectacular y difícilmente actuando en vivienda popular. este cambio se ha realizado en poco tiempo, si recordamos a nuestros maestros arquitectos con gran calidad y
prestigio. Todos o casi todos actuaban en proyectos sociales; no olvidaban su compromiso social y eran conscientes de que tener un título de arquitecto era un privilegio que habían obtenido con la participación de la sociedad, sin diferenciar si habían estudiado en México o el extranjero en escuelas públicas o privadas.
Pienso que los arquitectos debemos actuar para todas las clases socioeconómicas, donde cada vez que tengamos un trabajo, todo nuestro interés, capacidad y esfuerzo sin importar el tipo de proyecto, ni el cliente, los arquitectos estamos preparados para poder solucionar cualquier programa arquitectónico y aún urbano, si tenemos la información necesaria.
Tenemos la ventaja, que nuestra profesión es excepcionalmente interesante, y porque no, bella, que siempre da beneficios a sus usuarios. Como todos sabemos es una profesión de servicio, resolvemos necesidades, requerimientos, trabajamos para dueños y usuarios, teniendo los dos, alta importancia.
Invitar a los arquitectos jóvenes, no tan jóvenes, maduros y extremadamente jóvenes como los arquitectos de mi generación, a participar, a realizar proyectos públicos que beneficien a los más, que reduzcan las desigualdades, que permitan mejorar el nivel de vida de muchas familias de compatriotas.
