Los Problemas de Nuestras Ciudades, Hoy
En los últimos cincuenta años México ha vivido una transformación sin precedentes. De ser un país rural, cuyos ingresos provenían básicamente de la exportación de materias primas, se transformó en un país urbano, donde la mayor parte de su actividad económica se encuentra ubicada en las ciudades, en el sector terciario, dedicada a todo tipo de actividades comerciales y de servicio.
Por su parte, la producción industrial también ha tenido una evolución positiva.

Pero lamentablemente estos indicadores favorables no han tenido un efecto en la distribución del ingreso, la desigualdad sigue presente y la concentración de los beneficios en pocas manos se mantiene e incluso se incrementa.
Como consecuencia, el país se ha urbanizado y concentra ahora más de 70% de su población en las ciudades; en las grandes ciudades; contamos ya con 11 que rebasan el millón de habitantes; algunas son núcleo de grandes aglomeraciones metropolitanas donde, además de la enorme concentración demográfica, se da la concentración de la riqueza, la información, la producción, el conocimiento, la cultura y la toma de decisiones del poder político y económico.


Pero también, aparecen fenómenos con dimensiones de conductas antisociales, como la delincuencia organizada, la violencia generalizada, particularmente de género, extorsión, secuestro, producción, distribución y consumo de sustancias toxicas; en fin, una sociedad en conflicto, con grupos en pugna y polarizados.
Vista en su dimensión física, esta situación nos presenta un territorio desarticulado donde la acción del gobierno se ha visto rebasada, los problemas socioespaciales se multiplican y los especuladores en el mercado del suelo se benefician sin asumir los costos que les corresponden por el crecimiento urbano. El resultado, son ciudades inequitativas, donde los servicios se concentran en ciertas zonas residenciales y se multiplican las carencias en donde vive la población de menores ingresos.
La densidad de construcción crece exageradamente, por la especulación que acompaña al desarrollo de las centralidades y que produce en el otro extremo, una atomización periférica conformada por asentamientos “irregulares”, producto de la búsqueda por parte de los pobladores, de un pedazo de suelo que esté al alcance de su capacidad económica, espacios carentes de servicios, ubicados en sitios vulnerables, sin accesibilidad ni transporte y que ocupan áreas que debieran destinarse a la producción agropecuaria y a la conservación de la flora y fauna.
La otra opción destinada a los trabajadores derechohabientes de las instituciones de crédito para la vivienda se ha ubicado también en laperiferia lejana y se concentra en grandes conjuntos cada vez más lejanos donde las viviendas que se ofrecen son más chicas y más caras; conjuntos que se convierten en ciudades dormitorio carentes de equipamientos y espacios productivos, desvinculadas de las ciudades y de la vida comunitaria.


Este panorama corresponde en mayor o menor medida a nuestras ciudades y es en esta dimensión en la que se ha desarrollado la actuación de los profesionales que pretenden contribuir sino a la solución de la compleja problemática planteada, por lo menos a mitigar algunos de sus efectos más graves, lo que requiere un esfuerzo colectivo, interdisciplinario, donde los especialistas conviven y comparten saberes con otros que desde sus propios enfoques disciplinarios aportan a la solución de conjunto. En estos casos no se trata de autorías individuales sino de colaboración, coordinación y aportación de insumos a una solución colectiva.
Ejemplar, es la actividad de arquitectos y arquitectas que complementan su formación y han desarrollado una capacidad de colaboración con planificadores, ingenieros, biólogos, sociólogos, antropólogos, economistas, licenciados en derecho, administradores y muchos otros especialistas, para plantear acciones concretas con resultados tangibles para algunos de los problemas apuntados.
Hemos obtenido valiosas experiencias en proyectos resultado de la concertación de muchos actores, en procesos complejos conducidos por instancias gubernamentales; se trata de proyectos aislados que abarcan una amplia gama de temas, desde planes y programas de desarrollo urbano para diferentes escalas de ciudades, hasta proyectos de transformación de espacios emblemáticos y de paisaje,
desarrollo urbano para diferentes escalas de ciudades, hasta proyectos de transformación de espacios emblemáticos y de paisaje, pasando por la aplicación de instrumentos novedosos en áreas centrales, pero también de casos específicos de atención a poblados rurales y zonas marginadas.
Estas experiencias no son únicas o las mejores producidas en el país, pero si se puede afirmar que son representativas de la actividad profesional en respuesta a requerimientos sociales evidentes; en muchos casos se tratan de procesos en curso en que la gestión permanente corre paralela a la planeación y al desarrollo de proyectos que se traducen en acciones transformadoras.
La evaluación rigurosa de estas experiencias es un tema, al que es necesario dedicar esfuerzos académicos ambiciosos para aprovechar el potencial de sus resultados positivos y evitar repetir errores que pueden implicar costos significativos para un país con grandes limitaciones y enormes deudas sociales acumuladas.
Se identifican algunos elementos que pueden considerarse ejes fundamentales para el éxito de los proyectos:
- Claridad de propósitos,
- Beneficio social tangible,
- Conducción institucional,
- Colaboración intersectorial,
- Participación ciudadana activa y responsable,
- Honestidad profesional,
- Visión interdisciplinaria,
- Imaginación y creatividad, transparencia,
- Objetivos realistas y
- Metas de largo plazo

Breve Semblanza de Roberto Eibenschutz
(Los textos que a continuación se presentan han sido realizados por protagonistas de alguna de las diferentes etapas de la vida del arquitecto Roberto Eibenschutz; es por ello por lo que sobresale en la participación de cada uno de ellos, su entusiasmo por marcar la forma en que colaboró con él)
