lunes, junio 15, 2026
Juan Becerra y Manuel Teja

Propuestas Arquitectónicas

Ante las condiciones sociales de nuestro país, agravadas en forma dramática durante las últimas décadas, la arquitectura y sus avances tecnológicos se ven impedidos a satisfacer óptimamente las necesidades de las mayorías Paralelamente, el envejecimiento de las ciudades, las presiones del consumismo y la demanda de viviendas más prácticas, organizadas en espacios mejor utilizados, constituyen hoy una manifestación de los requerimientos sociales insatisfechos. Por ello es apremiante buscar alternativas en las que el arquitecto aproveche al máximo los aportes de la ciencia y la tecnología, sobre todo cuando los recursos económicos sean limitados. Lo anterior conlleva una mentalidad humanista, práctica y sin prejuicios, que acerque el mundo del arte y la técnica, a la vida cotidiana. Es incomprensible que la capacidad instalada de nuestra industria no se diversifique para resolver problemas vitales como el hábitat del mexicano y que además se escatimen recursos para su investigación. Debemos pugnar por la industrialización de la arquitectura, principalmente la de interés social, en la cual el desarrollo de la tecnología no se divorcie de los valores propios de nuestra sociedad y que, finalmente, nos lleve a configurar una Arquitectura de Sistemas con las siguientes premisas:

ARQUITECTURA DE SISTEMAS

1.- DISEÑOS INDUSTRIALIZADOS

Es fundamental realizar sistemas de piezas tipificadas, intercambiables y de fácil manejo, fabricadas en el material más adecuado a cada función; sistemas que aprovechen los continuos adelantos de la tecnología nacional e internacional, sin que esto limite la imaginación del arquitecto.

2.- ESTABLECER FÓRMULAS GENERALES

Solamente generalizando los conceptos es posible descubrir el común denominador de las necesidades sociales e individuales, así como sus satisfactores. No nos debe preocupar “diseñar un closet”, sino encontrar la solución sistematizada de éste.

3.- MÁXIMA FLEXIBILIDAD

Buscar desde la composición arquitectónica, hasta el estudio de sus detalles, que se manifieste la preocupación por obtener la flexibilidad de la arquitectura; que sea fácilmente adaptable a las necesidades “cambiantes del mexicano” de nuestro tiempo.

4.- SISTEMA COORDINADOR DE MEDIDAS MODULARES

Con el fin de organizar, tipificar y hacer intercambiables los elementos constructivos, es indispensable que los arquitectos, constructores y fabricantes, utilicen una “escala única” de medidas que armonice la dimensión de los diseños y la intervención de los sistemas, sin limitar la imaginación del diseñador; medidas que por su uso cotidiano existen en la mente de técnicos, obreros y artesanos.

5.- USO RACIONAL DE LOS MATERIALES

Utilizar con honestidad y lógica las características de cada material, en función de su destino.

6.- PROMOVER UNA ARQUITECTURA DE SISTEMAS

Si consideramos, por ejemplo, a la arquitectura social como un “sistema general”, podremos identificar como subsistemas las partes que lo componen como son: su estructura, escaleras, muros, instalaciones, muebles, etcétera. Y si sistematizamos los diseños y los espacios, obtendremos la armonía en el conjunto, que es la obra arquitectónica, con gran calidad y en altos niveles productivos.

7.- ESTÉTICA EN LA ARQUITECTURA PREFABRICADA

La falta de claridad e identidad en los valores estéticos de nuestra arquitectura, nos inducen a negar el valor de la arquitectura prefabricada; no olvidemos que el talento del arquitecto será el que determine la individualización de cada obra, en la que necesariamente deberán participar los aspectos bioclimáticos y ecológicos, el uso adecuado de colores, materiales y elementos regionales, en su lugar y en su tiempo; porque la arquitectura de sistemas será integradora de la cultura y el ambiente de cada lugar. Es responsabilidad del urbanista y del arquitecto crear espacios dignos y agradables, donde el hombre pueda desarrollar sus actividades, ya que éste necesita vivir entre cosas bellas; por eso tiende a rodearse de la naturaleza y crear formas de su propia invención. Sólo con un enfoque global y multidisciplinario, apoyado en la ciencia y la tecnología, equilibrado por la economía y coordinado por el arquitecto, llegaremos a crear el ámbito que el hombre merece.