Las Chinampas: Patrimonio Amenazado del Valle de México y Su Rescate.

Las zonas chinamperas en Xochimilco y Tláhuac son importantes, además de su capacidad productiva de alimentos y los beneficios turísticos que prestan, porque son allí un valioso bien común, un paisaje cultural con más de un milenio de existencia. Su valor responde a la definición que el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, 1987 reserva para los paisajes culturales de tipo evolutivo, ya que prosiguen su evolución y juegan un papel activo en la sociedad actual, aunque con algunas transformaciones.
Su origen se remonta a la época prehispánica a partir del siglo IX, cuando se inició la construcción de angostos y largos islotes de cultivo que ahora llamamos chinampas, sobre los lagos de Xochimilco y Chalco. Más tarde, cuando el Virreinato se empeñó en borrar el pasado lacustre del Valle, las chinampas y sus canales lograron sobrevivir por su importancia económica, y así continuaron hasta el Porfiriato, cuando se drenó la mayor parte del lago de Chalco, eliminando a la mayoría de las chinampas allí.
A mediados del siglo XX apenas quedaban 5 zonas chinamperas: Xochimilco, Atlapulco, Tlaxialtemalco, Tláhuac y Mixquic, con cerca de 22,000 chinampas en cultivo. Siete décadas más tarde, subsisten chinampas productivas en un territorio de 7.5 km2. Miles más podrían recuperarse planeando y concertando la labor de chinamperos y autoridades responsables de su conservación.
Desde 2005, la UAM- Xochimilco, se ha sumado a quienes, en distintas épocas, han estudiado su pasado arqueológico, su complejidad hidráulica, su diversidad biótica, su potencial turístico, y su valor patrimonial. Para contribuir a su rescate, una decena de profesores o egresados de esa institución, de la UAM-Iztapalapa y del IPN hemos podido abordar las siguientes tareas:

- Primero, catalogar, cuando menos, la totalidad de las 2,050 chinampas en San Gregorio Atlapulco -la zona donde mejor se conservan- cuantificándolas, midiéndolas y precisando cuantos canales se conservan o han perdido; cuanto queda de su arborización con ahuejotes en sus bordes; cuales se cultivan, o están abandonadas y cuales están ocupadas por modernos invernaderos o por viviendas no-autorizadas. Esos datos los consignamos en fichas de catalogación que incluyen croquis de localización y fotos, dejando así un testimonio de su existencia y su estado. Ello se concluyó en 2014. Ya en 2010, sobre las 540 primeras catalogadas se publicaron resultados preliminares.
- Con ello se elaboró un diagnóstico de la totalidad de las cinco zonas chinamperas, que permitió dar a conocer que en ellas quedan aún 3,585 chinampas activas, mientras que más de 17,000 permanecen inactivas o inundadas. Además, se agregó el estado crítico de la red canalera, la arborización con ahuejotes, y la presión urbanística siempre creciente, así como una evaluación de la diversidad biótica en toda la zona. A ese análisis multifactorial se añadió la situación en que se encuentran los 186 ejemplos de patrimonio edificado en los 12 pueblos ribereños en torno a la Zona PatrimonioLos resultados de esta segunda fase se publicaron en 2016.
- El diagnóstico permitió esbozar un Plan de Manejo con objetivos asequibles de conservación, mejoramiento y crecimiento en cada zona, y con estrategias para rescatar su patrimonio, así como programas e instrumentos para gestionarlo mejor:

- Las estrategias se agruparon en tres partes: unas para recuperar e hidratar la red canalera afectada, las otras para rehabilitar el suelo chinampero, su arborización y su cultivo, y para la conservación del patrimonio edificado en cada pueblo, con límites a su expansión y controles en los tipos e intensidades de uso del suelo, así como el mejoramiento de su imagen urbana, su infraestructura y su movilidad acuática y terrestre.
- Para iniciar la programación, identificamos una decena de sitios donde, con el apoyo y participación de los chinamperos, se rescatarían grupos de entre 10 y 25 chinampas con todo y sus canales, cultivos y ahuejotes, lo que demostraría la factibilidad de las estrategias propuestas, para extender las acciones gradualmente hasta tener un progreso irreversible que culmine con el restableci- miento de ese importante paisaje cultural
- Y desde luego, ya contamos con la propuesta para un reglamento de conservación de la zona y de otros instrumentos de gestión financiera y administrativa, con énfasis sobre las acciones de información y participación de la comunidad, que incluyen la creación de una radiodifusora local, donde se esté informando y sensibilizando sobre la importancia de este paisaje cultural a toda la población de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.

Para finalizar este resumen, consigno aquí los nombres de quienes en distintos momentos han contribuido a alcanzar los logros alcanzados en alguna de las etapas descritas: son Salvador Díaz Berrio (fallecido en 2013)), Fernando Roberto Chiapa Sánchez, José Gabriel Castro Garza, Manuel Montaño Pedraza, Mereguildo Toledo Esteban, Luz Cecilia Rodríguez Sánchez, Benigno Ángeles Escamilla, Hermilo Soria Ortega y Eduardo Fuentes Fuller de la UAM-Xochimilco, Eugenio Gómez Reyes de la UAM-Iztapalapa y Cuauhtémoc Peralta del IPN. Además, contamos con la asesoría honoraria del Dr. Ignacio Armillas Gil, exfuncionario del Centro HABITAT de las Naciones Unidas con sede en Nairobi. Gracias a ellos y a la generosa ayuda de muchos chinamperos, puedo dar cuenta de lo ocurrido en esta última década.
