Juan O’Gorman en el IPN

M. Alejandro Gaytán Cervantes.
El tema sobre las acciones de enseñanza realizadas por el arquitecto Juan O´Gorman, sólo es conocido por los egresados de las primeras generaciones de la carrera de arquitectura de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del IPN, ya que fue el único lugar donde impartió sus enseñanzas; por ello decimos que ellos tuvieron la fortuna de ser sus alumnos; esto aconteció entre los años de 1936 a 1954.
Estos egresados destacan por su cercanía al maestro, el Arq. Reinaldo Pérez Rayón, que fuera el heredero de su cátedra por indicaciones del propio Juan O ‘Gorman, cuando este se retiró de la enseñanza de la arquitectura. Otros de ellos son: Joaquín Sánchez Hidalgo, Juan Becerra Vila, Manuel Teja Oliveros, Francisco Enríquez, Raúl Izquierdo, Eduardo Pérez Moreno, Ruth Rivera Marín, Jorge Cuevas Félix, Luis A. Ramos y por supuesto Antonio E. Alcocer; todos ellos, alumnos que formaron parte de las primeras generaciones.
Posteriormente, en su última etapa como profesor se señalan, entre otros a David Cymet Lerer, Guillermo Ortiz Flores, Alfredo Mota Treviso, Rodolfo de León Rolón, Rubén Ortiz Fernández, Ricardo Tena, Jaime Sevilla, etc.

Cuando se trata el tema de Juan O ‘Gorman como maestro de la ESIA, quienes fueron sus alumnos comentan con gusto y admiración no solo por sus enseñanzas, sino la forma de impartir sus cátedras, de expresarse en toda su amplitud de conocimientos, en cada una de sus clases; porqué sus materias de Teoría de la Arquitectura eran un diario acontecimiento en la escuela, donde, en vez de los 30 alumnos que tenía, entraban cien o más, hasta que el salón se atiborraba.
Para Iniciar sus pláticas, no necesitaba de una estructura específica, aunque el contenido tratado si lo era; partía de cualquier enfoque, el tema del día en las noticias nacionales o internacionales era el tópico para iniciar su materia; podía partir de lo que sucedía en la política nacional de ese entonces, de lo que acontecía en Europa o Norteamérica, de una obra de teatro, o simplemente de una noticia de actualidad.
Todo lo relacionaba con la arquitectura, todo lo hacía parte del hombre como un ser social y por lo tanto, al relacionar el fenómeno del que partía, con los espacios en que el hombre se manifestaba,
llegaba a conclusiones donde era de primordial importancia el desarrollo arquitectónico, integrado a los avances de la ciencia, de la tecnología y del arte de cada lugar y cada tiempo, sin olvidar la cultura y tradiciones del núcleo humano, tema de su disertación.
Sí evaluamos sus enseñanzas desde el punto de vista de analizar el producto terminado que estas produjeron, esto es, desde la forma en que actuaron profesionalmente quienes formaron parte de estas generaciones, convertidos ya en arquitectos, en maestros en pleno ejercicio, sus enseñanzas resultan impactantes. Resulta singular que en la mayoría de ellos resaltan cualidades semejantes, en las que es notorio lo impactante y significativo que fue lo aprendido en esas cátedras. Aunque con diferentes características como es natural, enfocan en forma muy similar la solución a los problemas a los que se enfrentan.
Parten de considerar que independientemente de su característica específica, todos los problemas planteados al arquitecto para su solución espacial deben ser analizados en primer lugar de acuerdo con las condicionantes de su tiempo, las que no se deben considerar, en una primera instancia, el subjetivismo y la irracionalidad.
Tomemos un ejemplo: la solución a los déficits de espacios que hoy tiene nuestro país:
Su enfoque llevará a considerar los requerimientos de manera global y sus propuestas estarán diseñadas para permitir soluciones de carácter masivo; la consideración sería que hoy, como hace setenta años, la vivienda popular, los edificios para la enseñanza, para la salud o el trabajo, continúan siendo los que cuentan con los mayores déficits, si se considera un nivel mínimo de servicios con que deben contar todos los habitantes del país.
Por lo que la única forma de dar estos satisfactores es en base a soluciones masivas, industrializadas, moduladas, racionalizadas, de las que hoy no se piensa en ellas; su planteamiento sería que hoy son tan urgentes como en tiempos pasados y lo mismo aquí que en Estados Unidos, la India o Alemania.
Esa es su primera característica, al tener esas mismas raíces, cuando se enfrentan a una problemática relacionada con la arquitectura, no plantean su análisis como algo individual en primer término, sino que lo universalizan, estructuran su estudio como parte de un todo; y así, de una conclusión universal, derivan la solución al problema individual al que se enfrentan. Así sucede al proyectar la estructura de una ciudad, un conjunto de viviendas, o un mueble en lo particular.
Por lo general, cuando los miembros de estas generaciones, que recibieron clases de Teoría de la Arquitectura y de Composición Arquitectónica del Maestro O’ Gorman, se enfocan a la búsqueda de algunos de los satisfactores que la arquitectura debe proporcionar, parten en primer lugar del análisis global de la problemática que se presenta, esto es, de las necesidades a satisfacer, las que posteriormente integran por medio de en un riguroso programa de necesidades, en el que se suma la mayor cantidad de requerimientos, lo que se hace integrando las situaciones similares que pueden converger.
Reunidas estas, es a través de la Síntesis, que las convierten en un programa arquitectónico que tiene visos de solución genérica. Sobre ello bástenos analizar el trabajo realizado en edificios para la enseñanza de Reinaldo Pérez Rayón; en el diseño de muebles integrados a la vivienda popular de Juan Becerra y Manuel Teja; de los estudios urbanísticos de David Cymet, o del Plan de Estudios de Arquitectura de Eduardo Pérez Moreno.
En todos esos casos no pierden de vista que lo importante no es la forma como solucionaron “el problema”, sino como encontraron la respuesta adecuada a “los problemas” que amalgamaron y dieron respuesta en forma integral.
Por eso sus soluciones arquitectónicas son racionales, integran el medio natural con el medio social, estudian todas las condicionantes de la arquitectura: las físicas, económicas, sociales, las político-administrativas y las culturales.
En cada uno de estos aspectos integran los elementos componentes, para cada clima, para cada lugar, para cada género de edificio. Señalemos algunos aspectos sobresalientes sobre la actividad magisterial de Juan O ‘Gorman:
De familia irlandesa, nació en la Ciudad de México el 6 de julio de 1905 y ahí mismo falleció el 19 de enero de 1982. Víctima del cáncer, se suicidó en esa fecha. Debemos anotar que es el único arquitecto cuyos restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres.
Por necesidades profesionales de su padre, su familia tuvo que emigrar a la ciudad de Guanajuato, donde terminó su ciclo primario, que había iniciado en la ciudad de México. Sus estudios de preparatoria, en ese entonces en plan de cinco años, que abarcaba lo que hoy es la secundaria y la preparatoria propiamente dicha, los realizó en esta última ciudad.
En 1922 ingresó a la Escuela Nacional de Arquitectura, que formaba parte de La Academia de San Carlos; ya como estudiante participó en una huelga que se produjo durante 1928; en ella formó parte del grupo dirigente del área de arquitectura, junto con Juan Legarreta, Álvaro Aburto y otros estudiantes de esta carrera.
Es un caso poco común, en una escuela donde existían distintas carreras, con un perfil profesional diferente, la de arquitectura por una parte y las de artes plásticas, por el otro, que los estudiantes de arquitectura se unieran a los requerimientos de los artistas plásticos; el objetivo era reformar los planes de estudio de las carreras que se impartían en la Academia de San Carlos, para estructurarlos de una forma semejante a cómo funcionaba el Bauhaus, institución de enseñanza que causó un gran impacto en México y en el mundo.
Si bien este movimiento no logró la victoria de manera directa, sí se significó por un cambio en las mentalidades de quienes estudiaban y enseñaban en ese tiempo.
Egresó de San Carlos en 1926, ya que se realizaba la carrera en un plan de cuatro años. Esta etapa de su formación fue muy significativa, pues es cuando se introdujo la efervescencia de la revolución sangrienta de 1910-1917, en los ámbitos intelectuales de México, como la propia Universidad Nacional; esta, hasta entonces estaba cerrada para sus primeros luchadores, los que efectuaron la revolución armada.
El ingreso de la intelectualidad a la renovación significó integrarse y comprometerse con las ideas e ideales de la revolución y con su concepción avasalladora de modificarlo todo, de buscar un cambio significativo en cada una de las actividades del hombre.
O ‘Gorman, junto con otros arquitectos, formó parte de grupos de intelectuales y artistas que tenían una perspectiva clara de hacia a donde debería ir nuestra sociedad. La etapa, desde los veinte, hasta los finales de los cuarenta, se significó porqué en todos los ámbitos de nuestra sociedad se querían consolidar algunos de los principales ideales pretendidos por los que si usaron las armas en su momento.

Todos, pintores, músicos, intelectuales, científicos y arquitectos, desde su diferente enfoque profesional, hicieron que nuestro país no sólo fuera la vanguardia en Latinoamérica, sino la esperanza de renovación para muchos pueblos no desarrollados del mundo.
Bien podemos decir que Juan O’Gorman, como Maestro y Arquitecto, fue:
* El creador de la Escuela de Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional, único lugar donde impartió sus enseñanzas.
* El sustentante de la base teórica con la que se desarrolló la arquitectura de la ESIA.
* El maestro brillante y apasionado, extraordinario polemista que hizo de su acción magisterial y profesional, un apostolado.
* El organizador de un Plan de estudios acorde con su momento, ya que los objetivos de esta Escuela al momento de su fundación eran:
1. Buscar una nueva arquitectura para satisfacer el déficit de espacios habitables para las diferentes actividades que realizan los grupos mayoritarios de nuestra población.
2. Desarrollar una arquitectura nueva, radicalmente funcional, integrada a la industria, de producción adecuada a las necesidades de sus moradores. No olvidemos que Narciso Bassols, entonces Secretario de Educación Pública le había pedido construir las escuelas sin desperdiciar ni un metro cuadrado, ni un peso, ni un rayo de luz
3. Participar en la introducción de nuestro país en el mundo de su presente y del futuro. El rompimiento con las academias pretendía olvidar conceptos estáticos y cambiarlos por otros, dinámicos, parte de un universo en permanente evolución.
4. Disminuir las desigualdades sociales en México. Su idea sobre lo que debería ser el desarrollo de nuestra sociedad, se integraba a la de un enorme grupo de mexicanos que, a través de concepciones revolucionarias, luchaban por fortalecer la ciencia, técnica, arte, tradición, es decir, nuestra cultura.
5. Dar al Estado los técnicos para su desarrollo. Este era el objetivo fundamental para el cual se había creado la escuela; en ese momento, la escasa colaboración de los profesionistas en activo, en el proyecto del país que se establecía a pasos agigantados, hacía indispensable esta participación
Consideramos que estos cinco puntos son vigentes hoy en día, lo que nos lleva a pensar lo fundamental de su puesta en práctica nuevamente. Porqué hoy sabemos que:
1.- Existe en el país un déficit millonario de viviendas, así como de otros muchos géneros de edificios. Y con las concepciones arquitectónicas actualmente en boga, con los procedimientos y sistemas constructivos que hoy se utilizan, no se vislumbra una solución para estos déficits, en un tiempo cercano.
2.- El presente, requiere de nuevos espacios y conceptos que permitan su adecuada utilización para las actividades del hombre, en una sociedad siempre cambiante.
3.- El mundo que nos interesa es el del mañana, donde la naturaleza y el hombre se conjuguen en su desarrollo en forma coherente; pero no se llegará a concretarlo, si no conocemos profundamente nuestra realidad, si no somos conscientes de cuáles son las
características de nuestra sociedad, de sus graves diferencias y deficiencias, de las desigualdades económicas y sociales que impiden nuestra natural evolución.
4.- Nuestra economía no puede permitir lujos excesivos, ni dispendios en la creación de nuevas edificaciones, ni en su utilización. El espacio debe ser analizado como una resultante de las necesidades reales del ser humano.
5. La enseñanza de la arquitectura está en crisis, provocada por el liberalismo en su enseñanza, por su separación de nuestra realidad, por una entrada disforme a la modernidad, por querer perder la memoria de lo que ha sido bueno en nuestra forma de vida, en nuestra forma de hacer arquitectura.
6.- La arquitectura que realicen los futuros egresados de las escuelas de arquitectura del país, deberá basarse en la eficiencia y en la calidad, con que debemos trabajar los mexicanos en todas nuestras acciones.
7.- La competencia externa es hoy una espada de Damocles que pende sobre nuestras cabezas, y si no estamos preparados para el momento en que ésta se vuelva crítica, corremos el peligro de ya no desarrollar nuestra función como arquitectos.

