viernes, mayo 1, 2026
Jorge Ponce Amezcua

Restauración del Taller de Locomotoras Diesel Nº 1

San Luís Potosí. SLP

Fachada sur del taller, con una de las lonjas en primer término, la lavadora de tanques en segundo y el taller de locomotoras en tercero.

El Taller no. 1 se inauguró en 1898 para servir a la línea férrea entre la Ciudad de México y la misión de San Antonio, en Texas, que llegó hasta Piedras Negras pasando por Monterrey y Monclova.  

En 1948, cincuenta años después, se construyó la Casa Redonda y el Taller Diesel no. 1, interesante, simple y funcional instalación industrial de principios constructivos funcionalistas como solo en la industria se pueden tener. El taller funcionó hasta 1998, cuando nos tocó participar en su restauración.  Me invitaron para evaluar lo que qué convenía hacer. Vine, vi y me quedé. Así, una visita de dos días se convirtió en una muy agradable y productiva estancia de 4 meses. Primero limpiamos los muros de ladrillo de muy buena calidad, pero en condiciones deplorables, por el uso intenso, total descuido y mucha pintura. Entonces el director de GE TS, César Hugo Escobedo, tenía en la obra al otro día más de 500 trabajadores para la limpieza del ladrillo.

En un mes se hizo; restauramos el concreto y la albañilería; llegamos a tener 2,000 trabajadores en la restauración, recuperación de materiales (no se sacó de la obra ni un gramo de residuos sólidos) y, se hicieron los trabajos en unos 30,000 m2 a fin de captar toda el agua de lluvia posible; se hicieron canalizaciones por todas las vertientes, se instalaron dos plantas de tratamiento de aguas residuales; una para desechos domésticos, que se mandaron a un humedal artificial construido en una parte del sitio sin uso atrás de las oficinas, que terminó convertido en un jardín botánico con la flora de San Luis. Ahí fueron a parar todos los pedazos grandes y chicos de concreto de banquetas, para una gran terraza y sitios para el descanso.

La otra Planta se dedicó a limpiar las aguas de origen industrial; aguas contaminadas con aceites, diesel, gasolinas, etc., con el propósito cosechar cantidades enormes de agua de lluvia, para el riego de los campos deportivos de la zona industrial; pero las autoridades no dieron el permiso con el argumento de que…”la ley prohíbe sacar agua de instalaciones industriales” …aunque permite mandarla al caño, con melcochas de todo tipo. Como no dieron permiso, se cerró el caño y la toma de agua municipal, con notario,

foto y todo.  Se hizo con soldadura la descarga al drenaje municipal y la toma de agua de la red pública. Todo un caso

Hicimos una planta industrial off the grid, no conectada a la red eléctrica, antes de que se pusiera de moda en Europa y el proyecto ganó el premio a la industria verde en Hannover 2000.

La cantidad de agua cosechada es enorme y sirvió para limpiar el suelo contaminado de hidrocarburos de más de 50 años, con la simple técnica de tratar, regar, colar el agua en las lonjas, hacerla circular por el acuitardo, unidad geológica impermeable que permite trasmitir agua, de recogerla en una fosa transversal al taller; reenviarla a la Planta de tratamiento y darle vueltas y vueltas hasta limpiar el suelo en tiempo récord, en lugar de los complicados, carísimos y extravagantes métodos ideados por los sabios de Ámsterdam siempre a la vanguardia de tecnologías complicadas.

De izquierda a derecha: A. Entrada al taller por la Plaza Roja de San Luis; B.  Primera construcción pre-neolítica en el mundo, útil para meditación en medio del jardín de atrás de las oficinas; C. Espacio abierto para descanso y contemplación de la Piedra;
Terraza hecha con desperdicios de concreto y fierros viejos convertidos en esculturas.

Es uno de los proyectos más completos en los que he participado y se vieron enriquecidos con el aprovechamiento óptimo de luz de día donde el taller no se prende de día. Además, se aplicaron principios saludables en el manejo de los desechos, cascajo, etc., y se utilizaron íntegramente para todo tipo de obras y, principalmente, para la construcción de los filtros de agua a lo largo de las vías (700 m) para formar lo que luego se conoció en el mundo ferrocarrilero como las Lonjas de San Luis.  Se limpiaron todas las construcciones, que se dejaron desnudas, tal y como llegaron al mundo en el momento de su nacimiento. Los artistas elaboraron más de cien piezas escultóricas con o sin significado colectivo y construyeron hasta las lámparas que adornan la conocida Plaza Roja de San Luis, que es, como quien dice, el gran vestíbulo distribuidor del taller, entrando por la Av. 20 de Noviembre. El taller Diesel No 1 es un ejemplo de lo que se puede y debe hacer en las industrias para participar de alguna forma en los esfuerzos colectivos para limpiar el ambiente, para vivir en un medio saludable y, además, contribuir en la batalla contra el calentamiento global.

Si el calentamiento global no es antropogénico y estamos fritos de cualquier forma, hay que impulsar, de perdida, el aprendizaje de la limpieza y hacer conciencia de que no es manda vivir en un ambiente envenenado.