Veinte años de Curso Intensivo,
Sin límite de Horario y Llenos de Experiencias
Juan Felipe Ordóñez Cervantes
Especialista en Desarrollo Urbano y Regional con más de 45 años de experiencia en planeación urbana y metropolitana, diseño de espacio público y estrategias urbano-ambientales en México.
Haber sido Coordinador de Asesores en SEDUE y SEDESOL con el Dr. Eibenschutz cuando fue Subsecretario, y en FONHAPO cuando se desempeñó como director General, significaron para mí veinte años de curso intensivo, sin límite de horario y llenos experiencias, de las cuales sólo comentaré algunas que parecen relevantes para transmitirles lo reconfortante que fue trabajar y establecer una amistad con el jefe, maestro y mentor Roberto Eibenschutz Hartman.
En mis inicios trabajaba yo en INDECO y fui invitado a un curso avanzado de técnicas cuantitativas de análisis de desarrollo urbano y regional en AURIS con el apoyo del Instituto Tecnológico de Israel Technion. Fue sorpresivo descubrir el avanzado manejo de la técnica del profesor y los compañeros. Entre los condiscípulos destacaban los arquitectos Roberto Eibenschutz y Julio García Coll. Fue un gran reto estudiar y tratar de estar a la altura de ellos.
Recuerdo una palmada de Roberto —¿Cómo vas? ¿Requieres que comentemos algún tema? En 1977, cuando llegué a SAHOP como analista con al Arq. García Coll, nuestro Director General de Desarrollo Urbano era Roberto Eibenschutz. Pronto fui ascendiendo y al llegar a Director de Área, el Arq. Eibenschutz me encargó que apoyara a la Dirección General elaborando una metodología que permitiera llevar de manera sencilla los principios de Planeación del Desarrollo Urbano de Centros de Población a los gobiernos municipales, que en aquella década los 70´s, salvo honrosas excepciones, la mayoría carecía de experiencia.
Con el interés de formar a los funcionarios locales, un equipo de urbanistas preparamos una guía con metodología para la elaboración de Planes de Centros de Población. Trabajamos intensivamente sobre la metodología. A los dos meses de que nos hizo el encargo y después de ver el avance, el Arq. Eibenschutz nos dijo: “Tienen un mes para terminar. Nos suspendió cualquier otro encargo durante ese mes. Puso a nuestra disposición a todos los expertos de la dirección para que cada apartado tuviera el contenido y claridad necesarios.
Su confianza y capacidad de convocatoria tuvo varios efectos:
1. Aceleró nuestro esfuerzo,
2. Nos dio confianza: podíamos con el encargo,
3. Concluir con honores una tarea que consideramos por encima de nuestra experiencia nos llenó de satisfacción y confianza en el trabajo y el liderazgo del Arq. Eibenschutz.

Cuando terminamos la guía se hizo un tiraje de 10 mil ejemplares que fueron utilizados en los cursos que impartimos en las principales ciudades del país. A partir de entonces, mediante este manual los técnicos locales pudieron elaborar sus programas en cada centro de población, dejando de depender de los expertos de la Ciudad de México que en ese entonces elaboraban los planes.
Otro encargo del Arq. Eibenschutz a mi equipo de trabajo en FONHAPO fue encontrar una fórmula para ofertar un producto económico para la población de escasos recursos con menos de 2.5 VSM. En esos años —el primer lustro de los ‘80— con la inflación y el límite de crédito establecido en las reglas de operación para población con ingresos mínimos, los créditos para vivienda de población de no asalariados que atendió FONHAPO entraron en crisis, pues el máximo monto del financiamiento a las organizaciones sociales demandantes de vivienda no les alcanzaba para obtener una vivienda mínima: era insuficiente el crédito para obtener una vivienda.
El desafío era grande: ¿Cómo lograr un producto de vivienda progresiva cuya primera etapa fuera ejecutable con el monto máximo que podía financiar FONHAPO? La repuesta del equipo fue generar, en 1984, un concurso para obtener un diseño que ofreciera un producto construido en el monto máximo que podíamos financiar, donde los ganadores ofertaran construir 3,400 viviendas de $650,000.00 como máximo. Es decir, ganarían los proyectos que ofrecieran y garantizaran el mayor número de metros cuadrados edificados útiles, con el máximo de estándar de calidad y sostenibilidad, así como crecimiento progresivo y creación de conjunto e integración urbana en una manzana.
Para el equipo fue un reto el diseño de bases con todos los elementos: y a la vez, una prueba de planeación: el concurso, la evaluación, la atención a observaciones y armaje del jurado, así como el aseguramiento de la ejecución con la construcción de los 3,400 pies de casa en tiempo y forma.
Concursaron 48 proyectos con 19 distintas tecnologías. Como solicitó el Arquitecto, cumplían con el objetivo de pasar de 35 m 2 que se construían a 53.51 m 2 y 40.32 m 2 y así “Hacer más con menos…”

En 1998, al ocupar la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda del Distrito Federal, el arquitecto Eibenschutz se propuso atender el siguiente nivel de planeación con programas, parciales. La ciudad requería detener los asentamientos humanos en el borde del área urbanizada con el límite del área no urbanizable, sobre todo en la zona sur del entonces Distrito Federal, y requería recuperar la capacidad de soporte en las zonas centrales de la ciudad, de manera que la estrategia de planeación se dirigió a esos territorios.
Como Director de Desarrollo Urbano de la SEDUVI, recibí el encargo de continuar con el proceso de planeación de la ciudad, ya que en el sexenio anterior se había elaborado y aprobado el Programa General de Desarrollo Urbano y los 16 programas delegacionales en cuya elaboración había participado el propio Arquitecto. La aportación del arquitecto Roberto Eibenschutz en esta escala de planeación fue establecer la directriz de que la toma de decisiones partiera de la opinión y participación de los ciudadanos para que tuvieran éxito las soluciones que se propusieran en los Programas Parciales.
Con la dirección del Mtro. Eibenschutz y la Mtra. Anaya, planteamos una metodología y términos de referencia para integrar necesariamente al equipo de consultores urbanistas a un equipo de igual tamaño y capacidad de especialistas en participación ciudadana, y para probar la metodología, la mitad de los programas parciales la encabezaron equipos de consultores tradicionales asociados con consultores y organizaciones especializados en fenómenos sociales y participación ciudadana. La otra mitad fue elaborada por ONG’s y universidades especializadas en trabajo comprometido con organizaciones sociales, las que a su vez estuvieron apoyadas con profesionales en urbanismo y ordenamiento territorial.

El universo incluyó 30 programas parciales, que debieron realizarse con un presupuesto limitado y en un período que se calculó en siete meses; previsión que en algunos casos se extendió a más de un año de trabajo, pues las comunidades se involucraron a un nivel no visto anteriormente. La experiencia y orientación del Arq. Eibenschutz en los momentos críticos e interacción con otras dependencias del Gobierno Central y las Delegaciones Territoriales fue muy importante, así como de la DAH Elizabeth Anaya, para lograr su aprobación en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Esta experiencia la recoge en una publicación “Participación ciudadana y políticas sociales en el ámbito local” la Dra. Alicia Ziccardi.
Años después, en 2005, tuve la oportunidad de participar en la elaboración de unos de los estudios de las “56 áreas urbanas de concentración de pobreza”, barrios Hábitat coordinados por el Arq. Eibenschutz, que realizó un gran número de urbanistas, la mayoría, integrantes de las propias localidades. Estos estudios fueron hechos en tiempo y forma con una metodología que orientó el presupuesto del Programa Hábitat en los barrios más necesitados en su proceso de articulación a los centros de ciudad de las principales localidades de México.
En resumen, la formación de cuadros profesionales en Ordenamiento territorial y Planeación Urbana que el Arq. Eibenschutz apoyó tanto cuando ocupó puestos públicos como en el ámbito universitario es reconocido por nosotros y varias generaciones de planificadores del territorio.
