viernes, mayo 1, 2026
Jorge Ponce Amezcua

Rancho Úha

San Luís de la Paz, Guanajuato

Un sitio autónomo, productivo y redituable en un medio agreste y difícil.

Rancho Úha, a unos 5 km de San Luis de la Paz, Gto. es un experimento en permacultura y manejo de agua de lluvia en medio de una zona desértica que, gracias al trabajo y entrega de sus dueños ha comenzado a florecer luego de 5 años de trabajo duro.   Úha está en un terreno de 125 ha y tiene una ligera pendiente que sube hacia el oriente hasta toparse con la ladera empinada de la Mesa de Escalante.  El clima es extremoso con altas temperaturas fuertes, calcinantes, en primavera, algunas lluvias hacia el verano -la precipitación es muy baja y promedia unos 200 mm al año-, vientos helados y persistentes todo el año, pero sobre todo en el otoño, y fríos intensos en invierno que se extienden toda la estación, de modo que no es extraño que haya heladas o incluso nevadas en marzo.

Planta general que muestra los sectores y subsectores y el sistema de jagüeyes

Así es que al clima se añade un suelo medianamente productivo, cubierto de cantos rodados pequeños producto de la intemperización y disgregación de las rocas de la Mesa de Escalante.

El cultivo de lo que sea es un triunfo, tomando en cuenta que no se usa maquinaria pesada para limpiar de piedras el terreno, ni tractores bajo la consigna de utilizar la menor cantidad posible de combustibles fósiles. 

Funciona con energía solar y las construcciones se han hecho básicamente con tierra del mismo terreno o semisubterráneas o subterráneas que, con ese clima, es lo mejor que se puede hacer en términos térmicos.  Si la receta general para estos climas es masa térmica, qué mejor que contar con paredes con sólo la superficie interior, no solo en términos de confort, sino de ahorro o gasto cero de energía para aire acondicionado -que aquí es casi inevitable-, o para la calefacción. Las bóvedas de tierra hechas por los dueños del rancho, Alice y Pepo Dib, que han tenido el valor de irse a vivir al sitio con todo e hijos, han tenido gran éxito y funcionan de maravilla para el agreste clima. En cuanto a los servicios sanitarios adicionados a las construcciones, se incluyeron letrinas libres de olores e insectos nocivos, gracias al tipo de construcción que se ha utilizado para los baños secos. 

Incluimos una especie de fraccionamiento rústico para financiar parte del arranque del proyecto mediante la venta de unos terrenos. 
Sistema de almacenamiento de agua de lluvia; incluye filtros, sedimentador, etc

Los términos establecidos para el proyecto son de algún modo radicales, en el sentido de que a partir de un sistema off the grid y por lo mismo autónomo, se obtuviera un ente no contaminante, redituable, autosuficiente y productivo en términos económicos.  En cuanto a la planeación general, el terreno fue dividido en varios sectores y subsectores con el fin de contar con una organización que facilite la administración del rancho, ya que incluye una gran variedad de cultivos y es indispensable tener control del gasto, producción, ventas, rentabilidad, rendimientos, etc. en diversas áreas y con diversas superficies y tiempos de producción, por lo que el resultado consiste en un SIG donde el plan se puede actualizar constantemente y siempre es posible contar con datos al día de toda la operación y sus detalles.  En términos físicos, los sectores y subsectores se determinaron en relación con los arroyos y zonas a proteger y restaurar, así como a la disponibilidad de agua y calidad de los suelos, así como a la infraestructura de caminos preexistente.

Volviendo al rancho, cada sector y subsector es básicamente independiente en agua del resto.  Con ese objetivo incluimos, además de dos jagüeyes preexistentes, otros cuatro, para capturar la mayor cantidad de agua de lluvia posible.   El agua capturada en jagüeyes está destinada a almacenarse en largas cisternas subterráneas y de ahí pasar a filtros para los diversos usos, principalmente domésticos; luego del primer uso, el agua va a reúso o tratamiento y de ahí básicamente al riego.  En una etapa futura, el agua será utilizada en circuitos cerrados para cultivos en ambientes controlados con el fin de optimizar su uso y reducir la evaporación.  

En el jagüey mayor (50 mil m2) se construyeron 3 chinampas modificadas, con el fin de tener cultivos por capilaridad y que los montículos o chinampas posteriormente sirvan para sostener una gran planta fotovoltaica que dé sombra y reduzca la evaporación del agua en el jagüey; otras zonas se cubren con malla-sombra, sobre todo para evitar que los cultivos se quemen, tanto por heladas como por exceso de asoleamiento.  En una etapa posterior, y una vez que esté en funcionamiento un pequeño fraccionamiento rústico, se construirán 2 plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR).  El objetivo general es contar con un sistema integrado de manejo de agua donde ésta no se desperdicie y que su primer uso sea doméstico y el segundo agrícola. 

Se han construido varios cientos de metros lineales de “swales” o semitrincheras siguiendo ciertas curvas de nivel, con tal de favorecer la infiltración del agua de lluvia hacia el subsuelo, mejorar la calidad del suelo superficial en cuanto al contenido de humedad y favorecer la agroforestería mediante el cultivo de especies arbóreas endémicas que den cobijo a cultivos menores, principalmente hortalizas y otras especies arbustivas productivas también endémicas.  El sistema mexicano antiguo equivalente al swale, es el metepantle o terraza con contrapendiente, muy utilizada en sitios como las montañas y los cerros y volcanes de la región de Tizayuca-Tecajete o Áporo, en Michoacán, por poner un par de ejemplos y donde, a pesar de largas temporadas de secas, siempre cuentan con el “efecto verde”, que no es otro que las endémicas siempre vivas.

n el tema del cultivo de especies productivas endémicas y se han incorporado métodos como el cerco vivo, una franja de entre 5 y 10 m de ancho en todo el perímetro del predio y que cubren una superficie productiva de unas 5.1 ha, aprox., con cero gasto de agua, sembrada de nopales, garambullos, magueyes, candelilla y otras cactáceas de donde se sacan mezcal, mermeladas, aceites esenciales, jabones y otros productos, además de proteger contra visitantes indeseados, roedores, cuadrúpedos ajenos o peligrosos y que, además de ser productivo y protector, forma un paisaje interesante y variado.

Lo anterior es una descripción general del proyecto. El Plan se puede consultar en el sitio web uha.aresdi.com.  Como se puede ver, la idea es contar con un Plan que nos sirva como una guía y sistema de control permanentes, siempre actualizables y que nos ayude a escapar del famoso plano en el cajón o de las decisiones en el terreno y sobre la marcha.  Por otra parte, el Plan es muy útil en el momento en que es una especie de compendio de lo que hay en el sitio y en su región, como la geología, la flora y faunas endémicas, la calidad de los suelos, la disponibilidad de agua, el clima, los precios de los productos, la disponibilidad en los mercados, etc. y un sinfín de cuestiones que pueden ayudar al agricultor a tomar decisiones más acertadas.

Puede consultar el plan en uha.aresdi.com que nos sirve como una guía y sistema de control permanentes, siempre actualizables y que nos ayuda a escapar del famoso plano en el cajón, que tantos problemas nos ha causado, sobre todo porque los clientes y demás lo usan para que les den permisos y luego se olvidan de él, casi para siempre.

Participantes: Jorge Ponce, Moisés Escárcega, Carlos Peregrina, Roberto Sosa, José Luis Dib, Pepo Dib, Gerardo González Garibay