viernes, julio 31, 2026
Desarrollo Urbano de MéxicoMiradas

Una Experiencia de Renovación Urbana en el Centro Histórico de Guadalajara.

Juan Ricardo Gil Elizondo

Los objetivos del Plan Parcial para crear el Centro Metropolitano de Guadalajara, “Plaza Tapatía”, están expresados en el decreto del 4 de enero de 1979 que aprueba la figura de “urbanización y control de edificación por causas de interés social” en la que se permite la asociación del Estado y los Particulares para la regeneración de su polígono. Contiene normas y procedimientos para respetar las garantías constitucionales de los participantes.

La Guadalajara de esa época padecía los problemas de un acelerado crecimiento, debido a las altas tasas de natalidad, al fenómeno de concentración de la población en centros urbanos que producía el crecimiento expansivo de su mancha urbana, lo que provocó el despoblamiento de su Centro Histórico, el abandono de sus elementos patrimoniales, el desaprovechamiento de los espacios públicos y el equipamiento existente.

Urgía una operación múltiple en su perímetro, más deteriorado alrededor de la zona de San Juan de Dios, para rescatar su patrimonio cultural, transformando inmuebles históricos degradados como: El Hospicio Cabañas (hoy el más importante Museo del Occidente del País); El rescate del templo de Santa María de Gracia, primera catedral de Guadalajara; La remodelación de dos importantes fincas históricas en su perímetro, en donde se instaló la nueva sede del Congreso del Estado, y del edificio aledaño al Teatro Degollado en el que se alojó la sede de los Tribunales del Estado. Se mejoró el uso de la tierra, utilizando lotes baldíos y fincas ruinosas, así como se resolvió su congestionamiento vial, para hacer resurgir esta zona de la ciudad con una operación concertada entre los gobiernos del Estado, del Municipio, los propietarios de tierra y el apoyo financiero de la banca oficial (Banobras).

Las principales obras fueron:

– El eje Juárez – Mina, forma un par que resuelve la circulación de oriente a poniente del centro de la ciudad

– Av. Hidalgo se prolonga y continúa por Av. República en 4 carriles

– El Túnel vehicular Miguel Hidalgo que desahoga el flujo vehicular.

El polígono de la “Plaza Tapatía” tiene una superficie de 70,000 m2: 20,000 de propiedad pública y 50,000 privada. Fue un proyecto autofinanciable.

La plataforma que cubre los estacionamientos de la Plaza Tapatía sobre la que se construyeron las plazas y los paseos peatonales del conjunto; inicia en la fachada posterior del Teatro Degollado y termina al frente del Hospicio Cabañas, pasando 6 metros sobre la Calzada Independencia, antiguo cauce del rio de San Juan de Dios.

Así se unieron en el proyecto, el oriente y el poniente del centro histórico que tiene una traza urbana de calles estrechas en las que se asientan edificios históricos como la Catedral, el Museo Regional de Jalisco, Además, se adaptaron: La Plaza de la Liberación, la Rotonda de los Hombres Ilustres, la Plaza de Armas frente a Palacio de Gobierno y La Plaza de los Laureles frente al Ayuntamiento. El conjunto de estos cuatro espacios públicos creados en los años 40 es conocido como “La Cruz de Plazas”.

Para facilitar a la zona del oriente de la ciudad y a las zonas populares del poniente su acceso al centro histórico con fluidez; se habilitó un par vial de 16 kilómetros de longitud formado por las avenidas Hidalgo. en sentido oriente poniente y en sentido inverso Javier Mina y Vallarta, desde la Glorieta Minerva al Oriente, hasta Belisario Domínguez al Poniente. También se construyó un túnel vehicular de un kilómetro de largo, del mercado Corona al Hospicio Cabañas, ante la imposibilidad de ampliar las vialidades en esa zona y se conectó con los estacionamientos subterráneos de la Plaza Tapatía; y con la ampliación en dos kilómetros a cuatro carriles con la calle de República al poniente.

El par vial fue dotado desde un principio por un sistema de transporte colectivo compuesto por trolebuses eléctricos y semaforización computarizada.

Las obras de la Plaza Tapatía se realizaron por la vía de la asociación Público-Privada entre el Estado y los particulares. Cabe mencionar que el 60% de los propietarios optaron por participar en el proyecto obteniendo una plusvalía muy superior al valor original de su propiedad, en virtud de las obras públicas de vialidad, hidro-sanitarias, espacios públicos y estacionamientos que construyó el Estado, dejando la medida de la expropiación como último recurso para aquellos propietarios que no desearan asociarse, o en su caso vender sus propiedades al Fideicomiso Público Privado que se instituyó.

Es importante destacar que, en el Polígono, se regresaron a sus propietarios 40,000 m2, quienes los vendieron para la realización de edificios de usos mixtos con plantas bajas activas y 30,000 m2 se convirtieron en plazas y corredores arbolados.

Con un crédito amortizado en 5 años se construyeron 1,000 lugares de estacionamientos subterráneos. Los espacios públicos se realizaron con las utilidades de la reventa de 16,000 m2, a cargo del Fideicomiso, ya que el decreto del Estado permitió vender estas propiedades a terceros siempre y cuando se reinvirtieran los recursos en acciones en favor del polígono decretado.

La Plaza Tapatía demostró que, con la conducción del Gobierno, con leyes claras para la participación de la Iniciativa Privada, se pueden hacer proyectos de regeneración urbana en áreas centrales, dinamizarlas, repoblarlas y hacerlas más vivibles y sustentables. Este sistema ha encontrado un nuevo cause en los polígonos de Sistemas de Actuación por Cooperación (SAC ́s) de la CDMX; en los que también he participado, en particular en el correspondiente a Tacubaya en el que realicé el Plan Maestro y fui líder del proyecto del 2017 al 2019.

Patrono del Proyecto: Lic Flavio Romero de Velasco

Gobernador del Estado

Director General del Proyecto y Obra: Arq. Juan Ricardo Gil Elizondo.

Participaron:

Arq. José Pliego Martínez, Arq. Guillermo Navarro Franco, Arq. Fabián Medina Ramos, Arq. Carlos Felipe Arias García y Arq. Ignacio Vázquez Ceseña

Los primeros conceptos para intervenir el área de la actual Plaza Tapatía se deben al Arq. Ignacio Díaz Morales en los años 60.