La Conservación en el IMSS

En 1964, en el IMSS, no había suficiente información sobre el número de sus unidades médicas, su ubicación y características; ni sobre los equipos que, al instalarlos eran entregados por los proveedores. Las casas de Maquinas estaban en sótanos, azoteas, o dispersas en la unidad médica. No se contaba con talleres para el personal de conservación, ni almacenes, ni oficinas. Había muy pocos jefes de conservación; incluso existían Delegaciones que no contaban con un encargado de ella.
En ese tiempo, en el IMSS se hacía conservación artesanal. Se subrogaba a contratistas la conservación, sólo de carácter correctivo. Más del 30 % de la infraestructura ‘’inmobiliaria en salud, no operaba por deficiencias o ausencia de la conservación
En 1966 el Lic. García Sainz, subdirector administrativo, invitó al Arq. Gutiérrez a que se hiciera cargo de Conservación, que en ese tiempo ocupaba el puesto de Subjefe de Proyectos y Construcciones.
Él presentó su renuncia, porque en aquel tiempo los malos elementos de Proyectos y Construcciones eran asignados a Conservación. Pero Don Ricardo le dijo: No es el caso; de ti dependerá que se prestigie el área, que seas líder de superación, ¿No ves que el gran número de unidades que se construyeron necesitan operar al 100% permanentemente?
Entonces se dedicó a estudiar los sistemas de conservación existentes en el mundo. Le comentaron que la mejor conservación era la de los aviones, pero esta se hacía en tierra y sin pasajeros.
Su búsqueda terminó al conocer el funcionamiento de los cruceros en alta mar en una noche de fiesta, trabajando al 100%. Dijo, y esa fue su bandera de trabajo: Un hospital funciona igual que un barco turístico en una noche de fiesta, nada más que esta fiesta, dura las 24 horas del día, los 365 días del año.
Así, estableció que toda la infraestructura a nivel nacional operara en forma continua, confiable, segura y al mejor costo.
Logró hacer en corto tiempo este cambio, cuando siempre se había visto a esta área solo como un mal necesario
Así, llegó con la encomienda de que toda la infraestructura a nivel nacional operara en forma continua, confiable, segura y al mejor costo. En ese momento tenía que trabajar el Arq. Gutiérrez en dos escenarios diferentes: el tradicional, o sea el de bombero y al mismo tiempo construir un sistema que respondiera a la encomienda que le plantearon, Es como él decía, nos toca cambiarle las llantas al coche sin que este se pare para nada.
Ante esto formó una estructura de operación de la conservación completa par funcionar inmediatamente en toda la República, al mismo tiempo que estructuró El Sistema de Conservación del Futuro.
Todo lo realizó con el personal existente, actualizándolo, complementado solamente con especialistas en diversas funciones con los que no se contaba.
Se efectuó un proceso de revisión de criterios y especificaciones, además de obtener un mayor apoyo de las demás áreas de la Subdirección de Obras:
Con el área de Proyectos se revisaron los criterios y especificaciones, para que se tomara en cuenta, en el proyecto, las necesidades de conservación, la accesibilidad a equipos e instalaciones, los tipos de acabados; espacios para talleres, oficinas. Con Construcciones, la
metodología para la recepción de sus obras, el manejo de fianzas y garantías.
Conservación tomó el papel de ser el área responsable de que la Infraestructura del IMSS, funcionara bien.
Se fortaleció el ahorro de agua, energía eléctrica, gases medicinales, se aplicaron nuevos modelos de operación y se incorporaron tecnologías más eficientes, logrando ahorros superiores al 20%. Se estableció el programa de NO producir basura, pero si reciclarla utilizando contenedores para cada tipo de residuo. Se redujo el costo de Conservación en un 25% y se incrementó el nivel de conservación en más de un 35 %.
Este fue el inicio de un sistema que aún perdura y bien podríamos decir que el Padre de la Conservación Tecnificada en México, es el Arq. José María Gutiérrez Trujillo.
